Me da mucha pena que a algunos les haga falta un simple screenshot o ver 5 segundos de gameplay en youtube para saber si van a acabar
jugando a un juego. “Menuda puta mierda de juegos” o “para eso pago yo el Plus”
he tenido que oír durante las últimas semanas por los juegos que viene
regalando Sony cada mes a los suscriptores de este servicio. Y es cierto, Sony
lleva un añito en el que los juegos que regala en Playstation Plus no pueden
considerarse como verdaderamente atractivos, pero es que tampoco los hay. Y
cuando lo hay pocos se dignan a darles una oportunidad…
El último año ha estado más bien flojo en lanzamientos
potentes en prácticamente todas las plataformas. Podría decirse que hay cierta
actitud de prudencia. Durante los tiempos de relevo generacional pocas
productoras apuestan fuerte por las plataformas emergentes pero tampoco lo
hacen excesivamente por las que están a punto de extinguirse. La transición
hasta que el mercado se estabiliza suele ser lenta, pero por algún motivo tengo
la sensación de que esta vez está siendo más lenta de lo normal. Por esto
mismo, Sony ha tenido que regalar juegos indies menos mediáticos que los
grandes BlockBusters (a.k.a espectáculo barato) que todo el mundo quiere que le
regalen por haber pagado 50 euros al año. Es injusto. Tan injusto como creer
que la chica más guapa del baile tiene que ser obligatoriamente la mujer de tu
vida. Y esto ocurre muchas veces.
Es el caso de FEZ. Un juego, a primera vista feo de cojones,
pero con el suficiente potencial como para dar un repaso conceptual al 90% de
los juegos entre los que se reparte el pastel de los superventas. Con ese
aspecto retro y pixelado es difícil ganarse el favor de los jugadores casuales,
que parecen elegir sus juegos en función del dinero que cuesta hacerlos o la
cantidad de veces que se anuncian por televisión. Pero de eso va este post, de
explicar cuáles son las bazas de esta maravilla para la gente que no ha podido,
o no ha querido, molestarse en entender cuales son sus virtudes o las mecánicas
de juego que lo hacen tan especial. Y todo eso sin querer ahondar en esa
implicación creativa de haber creado su propia mitología y su propio lenguaje
de signos, que crean cierto contraste entre lo sencillo que es visualmente y lo
complejo que puede resultar su universo y los puzles que de vez en cuando nos
plantea.
No voy a profundizar en exceso pero si quería explicar, de
la forma mas visual posible, la idea de juego principal que mezcla los juegos
de plataformas clásicos en 2D pero aprovechándose de las cuatro perspectivas
que podría tener un mapa diseñado en 3D. Probablemente sea bastante fácil de
entender para las personas que trabajamos con planos y perspectivas, pero no
tengo tan claro que sea igual de fácil de entender para la gente que no lo
hace, aunque visualizar un video podría encender muchas bombillas.
En los juegos de plataformas 2D clásicos parece que todo el
mapa se diseña en el mismo plano, sin tener en cuenta las profundidades en las
que estaban situadas las cosas. Lo que hace FEZ es exactamente eso, pero nos
permite la posibilidad de girar la perspectiva del mapa para verlo desde los
cuatro lados, como si fuese un cubo que pudiésemos girar cada 90º para ver sus
cuatro caras, pero manteniendo la idea de obviar las profundidades. Jugando con
ese concepto, nuestra tarea será jugar con las perspectivas de tal manera que
nos permita seguir avanzando por el mapa, que está diseñado en 3D aunque la
jugabilidad sea siempre en un estricto 2D. De esta original manera se ha
establecido un nuevo género que mezcla dos de los géneros mas sólidos y
prolíficos del este tipo de ocio digital, las plataformas y los puzles. De
momento FEZ parece ser su máximo y único exponente. Y ser el dueño de tu propio
género solo está al alcance de joyas como la saga Portal o cualquiera de los
juegos de Fumito Ueda…
A modo sencillo, pongamos que tenemos en un mapa en 3D los
siguientes cubos, que podrían ser plataformas o cualquier otra cosa que nos
permitiese saltar encima de ellos, al fin y al cabo, de eso va FEZ, de saltar.
Mirad la ilustración de la izquierda: un mapa con tres cubos que vistos desde
arriba (como si fuese google earth) se verían como en la ilustración de la
derecha. En ambos casos, con estas perspectivas de visión, es fácil situar cada
elemento y calcular a que distancias se encuentran cada uno del otro.
En un plataformas clásico, si mirásemos desde “A”, veríamos
los siguiente, desde una perspectiva que ni permite ni quiere que nos
preocupemos de si los cubos se encuentran alineados el uno del otro. Las
profundidades en estos casos no pueden quedar definidas por falta de
información extra, dejando un vacio espacial del que se aprovecha FEZ. Pero
imaginemos que, encontrándonos encima del cubo verde quisiésemos llegar hasta
el cubo azul, pero la separación entre ellos es excesivamente grande como para
saltar la distancia, con lo que moriríamos en el intento.
En ese momento podremos girar 90º la perspectiva para
situarnos desde el punto de vista de “B”. Con lo que veríamos lo siguiente.
Llegados a este punto, vemos que la distancia entre el cubo
verde y el azul se reduce considerablemente, además del hecho de que la
perspectiva nos haría saltar hacia la izquierda, y no hacia la derecha como en
la ilustración anterior. En cualquier caso podríamos llegar hasta el cubo azul
sin ningún tipo de problemas.
En este caso en particular habrían mas soluciones, pudiendo
pasar del cubo verde al amarillo sin necesidad siquiera de saltar entre ellos,
volver a la perspectiva “A”, y luego saltar desde el cubo amarillo hasta el
azul desde una distancia todavía mas segura. En ambos casos el resultado es el
mismo.
El ejemplo propuesto es puramente conceptual, ya que
aplicada la filosofía a mapas mas complejos, o con mas posibilidades, la
dificultad se incrementa considerablemente. Siempre veremos sprites, que se
mueven hacia la izquierda o a la derecha, pero a la vez siempre tenemos que
tener una perspectiva de cuatro lados para calcular nuestros movimientos. Esto
no lo ha propuesto nadie, y por eso FEZ es tan único y tan especial. Casi tan
especial como su creador, que en los últimos tiempos parece haberse convertido
en lo más odiado por los jugones de este mundillo. En cualquier caso, lamento
que hayan llegado hasta aquí sin haber probado el juego, ya que si después de
esto tienen ganas de jugarlo van a tener que pasar por caja. El mes que se
encontraba disponible ya ha pasado así que ya no podréis disfrutar
gratuitamente de este juego indie que ha ganado tantos premios. En mi opinión
merecidos. Si al final va a resultar que ser socio del Plus no está tan mal…



Pedazo post. Espectacular!.
ResponderEliminarBueno, en primer lugar he de decir que sí he juado a FEZ en su versión de PC. Y creo haberlo jugado bastante como para llegar a la conclusión de que, sin ser un mal juego, a mí no me ha llegado. Es más, me parece algo sobrevalorado. Eso sí, eso no significa que odie al creador, jaja.
Soy de los que piensa que el fenómeno este de los youtubers es una de tantas modas odiosas (esto sí que lo odio) que por suerte pasará. Y que después de ver el juego en un vídeo, pues es normal que cause rechazo, sobre todo entre las comunidades de "niños-rata", que creen que los videojuegos nacieron con la "plei" o todos estos idiotas imberbes que enriquecen a los wilyrex de turno.
FEZ está pensado para un público bastante determinado. Como suele pasar con otras maravillas como Journey, no es para todos los públicos. Has de estar curtido en este mundillo y saber apreciar, con la perspectiva y sabiduría que dan los años y la experiencia, lo que ofrecen estos juegos.
No estoy demasiado de acuerdo, por otra parte, con el tema del plus. Que metan buenos juegos indie me parece bien. Que sea eso casi lo único... pues decepciona un poco. Y lo dice un socio del plus con las tres consolas actuales de Sony.
Un saludo.