[IMPRESCINDIBLE] Ex Machina

miércoles


El test de Turing es un ensayo utilizado para conocer el grado de habilidad de una máquina o inteligencia artificial a la hora de pensar y razonar por sí misma. En la prueba, un ser humano mantiene una conversación espontanea a través de un ordenador (un chat) sin saber que la otra parte que le está respondiendo se trata de una IA. Si la máquina que responde al otro lado es capaz de tener una conversación normal y dar respuestas que resulten naturales, el humano que está interactuando con ella creerá que se trata realmente de otro humano. Si el 70% de la gente a la que se le somete a esta prueba no es capaz de deducir que lo que le está respondiendo se trata de una máquina, la IA pasará la prueba. Esa es la teoría, EX Machina es la práctica.

Creo que desde “Coherence” no he vuelto a ver una película tan inteligente como “Ex Machina”. De hecho, creo que ambas comparte muchas similitudes entre sí. Es sobria, es inteligente y es redonda. Su argumento es de ir al grano, planteando continuamente cuestiones que dejan al espectador en estado de shock, pero con ganas de recibir otro sopapo metafísico. No es una película didáctica, es un thriller con cuestiones filosóficas basadas en el rumbo al que nos dirigimos que no deja pie con bola y se bifurca en un árbol de supuestos y planteamientos morales. De lo mejor que he visto en lo que llevamos de 2015.

Todos los matices introducidos aquí tienen su sentido, desde su estructura basada en experimentos independientes hasta las cuestiones sobre la influencia de las máquinas inteligentes en la humanidad, incluyendo inteligentemente una cuestión sexual que no tiene nada que ver en como lo hacían IA (concebida por Stanley Kubrick), o la mas reciente “Autómata” (de Antonio Banderas). La evolución siempre como trasfondo, el razonamiento de la supervivencia, la procreación o la sociopatía. Se tocan aquí infinidad de cuestiones pero no de manera explícita, si no como condimentos de un Dios que debe cocinar un ser a su imagen y semejanza. Y en el fondo de eso se trata, de Dios y su obra, trasladada a los conceptos de la robótica y la informática. En su favor, hay que decir que la película no juzga, simplemente expone y deja la respuesta en nosotros mismos.

Para no caer en presuntuosidades, utiliza el planteamiento cinéfilo de un thriller psicológico que consigue mantener la atención. Crea expectativas, se retuerce sobre sus ideas y presenta suficientes giros como para que la cosa funcione. Esa impresión de no saberlo todo o de esperarte un giro en cualquier momento es una sensación que dura durante toda la película. Se agradece también que no se saque ases forzados de la manga. Sus giros tienen un sustento lógico y coherente respecto a la historia. Dejará muchas cosas en el tintero. De hecho, no hay excesiva profundización en la psicología de los personajes protagonistas (creo que salen básicamente cuatro personajes en todo el film, y uno ni siquiera habla), pero eso es lo de menos. No pretende ser un drama, es simplemente un ejercicio de autoconsciencia y retrospectiva sobre las patologías que hacen a un ser humano ser humano.

Ex machina es una película estimulante y absorbente, dejando claro que la ciencia-ficción europea está a muchos años luz por encima de la ciencia-ficción Hollywodiense. Ningún cine conseguiría sacar tanto partido a un salón-comedor como “Coherence” o a un escenario cerrado de habitaciones como “Ex Machina”. Funciona a todos los niveles. Como película y como narración, incluyendo pequeños conflictos visuales (introducidos adrede, como esa presencia acechante y continua de la japonesa) que crean una tensión continua e incómoda. Se permite incluso de hacer pequeñas reminiscencias al género “Slasher”, pero de manera casual y en situaciones donde su introducción funciona como elemento de narración.

Si bien, tengo que destacar dos cosas que no me han gustado. La segunda lleva algo de spoiler, así que vosotros sabréis si queréis seguir a partir de aquí aunque intentaré no destripar nada importante. La primera es respecto al sonido, hay un subwoofer de latido de corazón que aparece en cada experimento y se convierte en sempiterno. Una vez lo notas, te saca de quicio y te pone nervioso, aunque probablemente sea esa la intención. La otra contrariedad está en el modo en el que el helicóptero abandona la zona aislada, pero no el modo, si no en el sentido de su salida. Supongo que ya lo comprobareis si hacéis caso de mi recomendación.

Ex Machina te enganchará y no te soltará hasta el final. Es una pieza del género imprescindible que le da un millón de vueltas a “The Machine” (2013), una obra similar a esta, pero mucho, muchísimo mas fallida. De hecho, sorprende saber que es la opera prima como director de Alex Garland, hasta ahora solo conocido por colaborar en películas como “28 días después” o la próxima “Halo”. Os dejo su sinopsis y el tráiler.

SINOPSIS

Ex Machina es un intenso thriller psicológico que cuenta la historia de Caleb, un programador de 24 años que trabaja en una de las mayores empresas de Internet del mundo. Un día gana un concurso cuyo premio es una semana de vacaciones en la mansión privada del presidente ejecutivo de la compañía. Cuando Caleb llega a la estupenda casa en medio de la nada, descubre que deberá participar en un experimento tan extraño como fascinante en el que interactuará con la primera inteligencia artificial auténtica del mundo que habita en el cuerpo de una preciosa mujer robot.

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