Lo siento señor Amenabar, esta vez no, no lo has conseguido. Atrás quedaron las obras en las que de algún modo u otro me atrapabas y conseguías mantenerme abatido durante el tiempo que duraba el metraje y en muchas ocasiones durante mas tiempo aún. A algún sitio habrá ido a parar tu particular talento, pero esta vez no ha ido a parar a tu última película, Regresión. Y eso que vuelves a tus orígenes, al thriller, pero hace tanto tiempo de “Tesis”, “Abre los ojos” y “Los otros” que parece habérsete olvidado cómo sacar partido de historias relativamente simples generando atmósfera. En esta cinta, con todo a tu favor y derrochando atmósfera, la has cagado a base de bien. Eso si, tu exprofesor de realización, aquel que siempre te suspendía en la universidad, debe estar hoy la mar de contento porque cine hay, y mucho.
Que sí Alejandrito, que has pulido técnica cinematográfica. Cada plano, cada secuencia, es una clase magistral del cine mas perfecto que puede presentarse en una pantalla, pero una técnica perfecta sin alma es una película vacía. Regresión nos plantea una historia de histeria colectiva y de como la psicosis puede extenderse entre la población hasta el punto de modificar los recuerdos y cambiar comportamientos a nivel masivo. Una historia basada en la aparente plaga de rituales satánicos que se dieron en numerosos pueblos de EE.UU durante los años 80 y que en principio debería de dar mucho juego argumental, pero Amenabar no consigue sacar “chicha de la limonaa”. Una primera hora lenta y redundante donde la historia parece no avanzar pero que luego acaba subrayándose sobre sí misma, como si fuera consciente de una complejidad argumental que en realidad no existe.
Me sorprende el uso abusivo de la música y otros elementos de relleno para generar un ambiente (deprimido y pantanoso tipo True Detective) que antes eras capaz de crear sin que el espectador acabase agotado de ellos. No señor, has perdido el fondo para dejarlo todo en manos de los recursos mas torpes del cine. Por si esto fuera poco, los ridículos giros de guión y esas situaciones metidas con calzador para dar sentido y continuidad a la historia (lo del libro que casualmente aparece por la tele es de traca) te degradan al nivel de principiante. Todavía estoy intentando discernir que sentido tienen las cámaras Polaroid en todo esto... Ni el reparto es capaz de salvar la cinta. Ethan Hawke ha conocido registros mejores, y Emma Watson se pasa la película entera con cara de domingo de resaca en el que no para de regurgitarle el estómago. La cara de acidez continua no creo que sea su hábitat mas natural.
No es que Regresión sea una mala película, es peor, es una
película mas. Sus cosillas tiene, pero el trabajo que he visto no justifica
estos seis años de espera en los que podrías habernos deleitado al menos con
otro cortometraje del tipo “Himenoptero”. Si hubiera estado en una isla
desierta durante este tiempo y al volver me hubiesen dicho que esta es una
película tuya no lo habría creído. Donde está la complejidad de intenciones,
ese misterio inexplicable y de origen dudoso. No parece haber mucho de ti pero
si mucho de alguien que parece haber ido improvisando sobre la marcha, teniendo
muy claro lo que mostrar en pantalla y como mostrarlo, pero encontrándose perdido
a la hora del “que contar” y “como contarlo”. Supongo que habrá que seguir
esperando, y confiar, porque si has estado en el Olimpo de los cineastas españoles
no veo porque no vas a poder volver a estar en un futuro. Aptitudes tienes,
pero ya puedes ir poniéndote las pilas porque “Regresión” ni cala, ni deja poso.
El hecho de que tu nombre aparezca en una cartelera ha dejado de resultar
infalible…
SINOPSIS
Minnesota, 1990. El detective Bruce Kenner (Ethan Hawke)
investiga el caso de la joven Angela (Emma Watson), que acusa a su padre, John
Gray (David Dencik), de cometer un crimen inconfesable. Cuando John, de forma
inesperada y sin recordar lo sucedido, admite su culpa, el reconocido psicólogo
Dr. Raines (David Thewlis) se incorpora al caso para ayudarle a revivir sus
recuerdos reprimidos. Lo que descubren desenmascara una siniestra conspiración.

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