Beyond: Stranger Things

lunes

La última joya de Netflix en cuanto a producciones de series se refiere se llama “Stranger Things”. Ocho capítulos muy recomendables de thriller pseudo-terrorífico donde destacan, sobre todo, sus infinitos homenajes a todo lo que rodea los años 80. Además de similitudes con películas como “E.T” o “Los goonies”, también tendremos historias de casas encantadas que tanto proliferaban en aquella década (como “House, Noche de miedo”) y pueblos de las profundidades de Estados Unidos donde nunca ocurre nada hasta que por fin ocurre algo (“IT”). Se permiten incluso hacer homenajes a homenajes como “Super 8” y adoptar ligeras reminiscencias de la serie de videojuegos “Silent Hill”, como lo del mundo invertido. Desde los créditos iniciales, donde se utilizan los neones y la fuente Truetype de Stephen King o el Mercadona, ya se puede ver que la influencia ochentera es muy fuerte. Lógico teniendo en cuenta que sus acontecimientos transcurren en aquella época.

Los propios creadores (los hermanos Matt y Ross Duffer) han reconocido que sus influencias han sido muchas, y que todos los elementos que se han metido en la serie son pequeñas reverencias a muchas cosas típicas de la época en la que crecieron (desde la música hasta la lectura o el cine). De hecho, existen tantas referencias en la serie que uno de los ejercicios mentales que todo espectador acabará realizando involuntariamente es entrar en el juego de acertarlas para sentirse intelectualmente premiado. No son elementos de relleno, si no que se contextualizan adecuadamente para hacer de esta una de las mejores producciones de los últimos meses. Sin embargo, conforme veía la serie y avanzaba la historia había algo que me resultaba extrañamente familiar. ¿Dónde había visto yo gran parte de esta historia antes…? No tarde en caer en la cuenta: en Beyond: Two Souls, curiosamente uno de los videojuegos en los que los hermanos Duffer no reconocen haberse inspirado pero que tiene elementos explícitamente similares, quizás hasta demasiado similares...

Incluso la revista TIME se ha dado cuenta de esto: (http://time.com/4455088/stranger-things-beyond-two-souls/)

Supongo que nadie que quiera evitar Spoilers va a seguir leyendo estas líneas, porque es evidente que para la siguiente exposición voy a tener que comentar aspectos fundamentales de la trama, así que quien no quiera destripes tanto del juego como de la serie, que no siga leyendo. Avisaos estáis.

Si alguien ha visto ya la serie estoy seguro de que imagina que el personaje al que voy a hacer referencia es a “Eleven” (Once), que guarda muchísimas similitudes con el personaje que interpreta Ellen Page en el juego de Quantic Dream (Jodie). Los paralelismos entre ambos personajes son demasiados como para pasarlos por alto. Y ya no solo me refiero a elementos argumentales, si no también estéticos. Eleven (Stranger Things), es una niña que aparece con el pelo rapado durante toda la serie, igual que Jodie al principio del juego y durante gran parte de los capítulos durante su adolescencia. Esta niña tiene poderes mentales, como la telequinesis, y un contacto con el otro mundo a través de una brecha por donde se fugan entes paranormales.

Siguiendo con los paralelismos, en Beyond: Two Souls teníamos una niña con poderes recluida en un centro en el que se le realizaban pruebas para el gobierno. Todas estas pruebas estaban dirigidas por un estricto William Dafoe, que representaba la figura del padre, y que por razones personales quería tener acceso a ese submundo. En Stranger Things ocurre exactamente lo mismo, y tenemos al Dr. Brenner (Matthew Modine), al que Eleven reconoce como “Papa”, aunque en realidad no es su padre biológico de verdad. Este doctor también tiene algún tipo de interés en tener contacto o acceso al otro mundo, aunque sus motivaciones no llegan a quedar completamente claras…

En ambas creaciones, una de los aparatos para medir la capacidad extra-sensorial de las niñas son extrañamente similares.
Durante la gestación de las niñas, sus madres fueron sometidas a diversos experimentos gubernamentales con indeterminados resultados. Al nacer fueron separadas de sus progenitoras o aisladas y llevadas a un centro del gobierno debido a sus peculiares particularidades. Ambas niñas tienen la capacidad de controlar a personas y también ambas niñas acaban sangrando por la nariz cuando realizan algún tipo de esfuerzo mental excesivo. Sus adolescencias fueron complicadas debido a un aislamiento social en el que no tenían trato con otros niños, por lo que también son rechazadas en el mundo real que las considera unos “bichos raros”. El acoso pues, suele ser “normal” en estas circunstancias pero ante situaciones de abuso, ambos personajes acaban vengándose del grupo de adolescentes que se ríen de ella o de sus amigos.
En diferentes momentos de ambas historias, los personajes consiguen escaparse de sus respectivos cautiverios pero la escena representada en ambos casos es bastante similar. En el caso de Jodie, aparece en una comisaria en la que un policía le pregunta por su nombre, su procedencia, o si tiene familia o alguien con quien contactar. Jodie no dice absolutamente nada, pero al momento vemos a un grupo de SWAT entrar por la fuerza en la comisaria con intención de atraparla. Rato después, la comisaría queda patas arriba y vemos a William Dafoe llegando tarde, pero el espectador no ve la escena de lo que ha ocurrido en ese trance. En Stranger Things ocurre mas de lo mismo. Eleven se escapa de las instalaciones donde estaba recluida para acabar en un restaurante. El dueño le interroga pero Eleven apenas habla, solo para decir que el número 11 que lleva tatuado en su brazo se refiere a su nombre. Una agente de los servicios secretos llega al restaurante haciéndose pasar por alguien de Servicios Sociales. Mientras tanto, dos agentes entran por la puerta de atrás. Como espectadores tampoco vemos la acción de lo que ocurre pero sí el resultado: los dos agentes yacen en el suelo y “papa” (Dr. Brenner) llegando tarde a la escena. 
Todo lo que rodea a esta niña en la serie (Eleven) se hace demasiado familiar como para creer que los creadores de Stranger Things no conociesen si quiera el argumento de Beyond Two Souls. Es difícil saber si se trata de un homenaje o directamente de una copia descarada, polémica en la que no voy a entrar. Si habéis visto la serie y jugado al juego, seguro que mas de uno tiene algo que decir al respecto.

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