La
última joya de Netflix en cuanto a producciones de series se refiere se llama
“Stranger Things”. Ocho capítulos muy recomendables de thriller
pseudo-terrorífico donde destacan, sobre todo, sus infinitos homenajes a todo
lo que rodea los años 80. Además de similitudes con películas como “E.T” o “Los
goonies”, también tendremos historias de casas encantadas que tanto
proliferaban en aquella década (como “House, Noche de miedo”) y pueblos de las
profundidades de Estados Unidos donde nunca ocurre nada hasta que por fin
ocurre algo (“IT”). Se permiten incluso hacer homenajes a homenajes como
“Super 8” y adoptar ligeras reminiscencias de la serie de videojuegos “Silent
Hill”, como lo del mundo invertido. Desde los créditos iniciales, donde se
utilizan los neones y la fuente Truetype de Stephen King o el Mercadona, ya se
puede ver que la influencia ochentera es muy fuerte. Lógico teniendo en cuenta
que sus acontecimientos transcurren en aquella época.
Incluso
la revista TIME se ha dado cuenta de esto: (http://time.com/4455088/stranger-things-beyond-two-souls/)
Supongo
que nadie que quiera evitar Spoilers
va a seguir leyendo estas líneas, porque es evidente que para la siguiente
exposición voy a tener que comentar aspectos fundamentales de la trama, así que
quien no quiera destripes tanto del juego como de la serie, que no siga
leyendo. Avisaos estáis.
Si
alguien ha visto ya la serie estoy seguro de que imagina que el personaje al
que voy a hacer referencia es a “Eleven” (Once), que guarda muchísimas
similitudes con el personaje que interpreta Ellen Page en el juego de Quantic
Dream (Jodie). Los paralelismos entre ambos personajes son demasiados como para
pasarlos por alto. Y ya no solo me refiero a elementos argumentales, si no
también estéticos. Eleven (Stranger Things), es una niña que aparece con el
pelo rapado durante toda la serie, igual que Jodie al principio del juego y
durante gran parte de los capítulos durante su adolescencia. Esta niña tiene
poderes mentales, como la telequinesis, y un contacto con el otro mundo a
través de una brecha por donde se fugan entes paranormales.
Siguiendo
con los paralelismos, en Beyond: Two Souls teníamos una niña con poderes
recluida en un centro en el que se le realizaban pruebas para el gobierno.
Todas estas pruebas estaban dirigidas por un estricto William Dafoe, que
representaba la figura del padre, y que por razones personales quería tener
acceso a ese submundo. En Stranger Things ocurre exactamente lo mismo, y
tenemos al Dr. Brenner (Matthew Modine), al que Eleven reconoce como
“Papa”, aunque en realidad no es su padre biológico de verdad. Este doctor
también tiene algún tipo de interés en tener contacto o acceso al otro mundo,
aunque sus motivaciones no llegan a quedar completamente claras…
En ambas creaciones, una de los aparatos para medir la
capacidad extra-sensorial de las niñas son extrañamente similares.
Durante
la gestación de las niñas, sus madres fueron sometidas a diversos experimentos
gubernamentales con indeterminados resultados. Al nacer fueron separadas de sus
progenitoras o aisladas y llevadas a un centro del gobierno debido a sus
peculiares particularidades. Ambas niñas tienen la capacidad de controlar a
personas y también ambas niñas acaban sangrando por la nariz cuando realizan
algún tipo de esfuerzo mental excesivo. Sus adolescencias fueron complicadas
debido a un aislamiento social en el que no tenían trato con otros niños, por
lo que también son rechazadas en el mundo real que las considera unos “bichos
raros”. El acoso pues, suele ser “normal” en estas circunstancias pero ante
situaciones de abuso, ambos personajes acaban vengándose del grupo de
adolescentes que se ríen de ella o de sus amigos.
En
diferentes momentos de ambas historias, los personajes consiguen escaparse de
sus respectivos cautiverios pero la escena representada en ambos casos es
bastante similar. En el caso de Jodie, aparece en una comisaria en la que un
policía le pregunta por su nombre, su procedencia, o si tiene familia o alguien
con quien contactar. Jodie no dice absolutamente nada, pero al momento vemos a
un grupo de SWAT entrar por la fuerza en la comisaria con intención de
atraparla. Rato después, la comisaría queda patas arriba y vemos a William
Dafoe llegando tarde, pero el espectador no ve la escena de lo que ha ocurrido
en ese trance. En Stranger Things ocurre mas de lo mismo. Eleven se escapa de
las instalaciones donde estaba recluida para acabar en un restaurante. El dueño
le interroga pero Eleven apenas habla, solo para decir que el número 11 que
lleva tatuado en su brazo se refiere a su nombre. Una agente de los
servicios secretos llega al restaurante haciéndose pasar por alguien de
Servicios Sociales. Mientras tanto, dos agentes entran por la puerta de atrás.
Como espectadores tampoco vemos la acción de lo que ocurre pero sí el
resultado: los dos agentes yacen en el suelo y “papa” (Dr. Brenner) llegando
tarde a la escena.
Todo
lo que rodea a esta niña en la serie (Eleven) se hace demasiado familiar como
para creer que los creadores de Stranger Things no conociesen si quiera el
argumento de Beyond Two Souls. Es difícil saber si se trata de un homenaje o
directamente de una copia descarada, polémica en la que no voy a entrar. Si
habéis visto la serie y jugado al juego, seguro que mas de uno tiene algo que
decir al respecto.




No hay comentarios:
Publicar un comentario