Never Alone, o "Kisima Ingitchuna”, como se diría en Inupiak
(su idioma nativo), es un título encantador e interesante. Ahora con el Plus,
también gratis. Su concepto parte de la base de un plataformas folklórico, con
un fuerte componente documental y un amor extremo hacia las costumbres y las
creencias de, en este caso, ciertas minorías étnicas como los esquimales. Sigue
la línea de otros plataformas indies con scroll horizontal, como Limbo. La
historia es mítica, y el corazón y la verdad de todo un pueblo, cuya cultura se
deriva en pequeñas leyendas, le confieren al título cierto poder atemporal.
Precisamente por ese poder es por lo que me alegro de su existencia, aunque no
me alegro tanto de las faltas en su diseño y ejecución.
El juego no solo ofrecerá una serie de plataformas sin
sentido, si no que las ventiscas y los temporales serán un componente crucial a
tener en cuenta a la hora de jugar. Si el viento viene en contra puede echarnos
de ciertas plataformas, para lo que tendremos que acurrucarnos en el suelo para
suponer la menos resistencia posible. Si el viento viene a favor, podremos
aprovecharlo para saltar distancias mas largas. El zorro también se utilizará
para despertar ciertos espíritus que utilizaremos como plataformas y la niña
dispone de una especie de honda, como la de David contra Goliat, que
utilizaremos para derribar cosas fuera de nuestro alcance. Eso es todo.
Mientras que la historia del juego resulta ser bastante
simplista, gran parte del atractivo del título se basa en los videos cortos que
incluyen entrevistas y filmaciones del pueblo esquimal de Alaska. Hay muchos
detalles interesantes que detallan su cultura e ir desbloqueándolos será el
principal reclamo, o excusa, que utilizaremos para tener un motivo por el que
seguir jugándolo. En mecánicas jugables “Never Alone” resulta ser
extremadamente sencillo, aunque durante la recta final se esmera un poco mas y
deja algún que otro momento bastante genial. Sin embargo, la mayor parte del
juego nos limitaremos a saltar, muy de vez en cuando, en situaciones en las que
directamente da igual a cual de los dos personajes manejemos. No es un juego
que suponga un reto. Se concentra mas en la experiencia visual y en hacer honor
a una filosofía de vida que en romper moldes u ofrecer mecánicas elocuentes. En
este sentido el juego es un poco tonto, aunque afortunadamente tiene una
duración justa como para que no sintamos que los tontos somos nosotros. En un
par de horas podría superarse tranquilamente, pudiendo alargarse hasta las
cuatro o cinco si nos dedicamos a ver todos los videos y las entrevistas.
Como el juego tiene dos protagonistas simultáneos, resulta
ser un título ideal para que un segundo jugador tome el mando y podamos jugar
al juego en modo cooperativo. Y gracias a Dios, porqué mas allá del modo
historia no hay muchos motivos para volver a rejugarlo. Lamentablemente, no hay
ninguna opción para el juego en línea así que, o tenemos un compañero
físicamente a nuestro lado y con un mando, o después de superarlo dudamos que
alguien pueda lanzarse estrepitosamente para jugar una segunda vuelta.
“Never Alone” es, en definitiva, un título agradable y enriquecedor, aunque
si buscas un buen plataformas, hay innumerables títulos que le mean en el ojo a
Nuna y a su zorro. Es mas un experimento, algo nuevo en el mundo de los
videojuegos que tradicionalmente no se utiliza para contar tales historias
educativas. En este sentido es audaz y brillante, pareciéndose mas a un
documental del National Geographic que a un videojuego en el sentido mas
estricto de la palabra. Si buscas un juego, y solo eso, mejor vete pensando en
otra cosa…



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