
Cuando a la humanidad se le pasó por la cabeza coronar el Everest, se trataba de uno de los picos mas peligrosos del mundo. Desde entonces, y hasta los años 90, se han estado acondicionando rutas para facilitar el ascenso de posteriores escaladores hasta convertir la montaña en casi un juego de niños. 30 años mas tarde, ascenderla se volvió tan “fácil” que comenzaron a comercializarse expediciones guiadas a cambio de una buena suma de dinero. Y se mancilló. Coronar la montaña mas alta del mundo dejó de tener el mérito que tenía al principio, lo cual no quita para que en ocasiones sigan ocurriendo desgracias entre algunos de los turistas que pagaban por sacarse la fotito de rigor para chulear en facebook. La última película de Baltasar Kormáku (2 Guns, Contraband) nos habla de uno de los mas desgraciados de esos acontecimientos.
Seguramente la culpa fue mía, y de mi interpretación del tráiler, por lo que fui a ver esta película creyendo que iba a ver una especie de epopeya a lo Dwayne Johnson en “San Andres”, pero no. La verdad es que las películas basadas en el alpinismo y supervivencia no tienen mucho margen a la originalidad porque hay pocos elementos con los que resultar elocuente (el frio, la altitud y el tiempo) y mucho menos si la historia que pretenden contar está basada en hechos reales ya que la realidad suele ser casi siempre poco gloriosa. Descartada la épica, creía poder disfrutar de una película dramática con personajes lo suficientemente profundos como para dejarme huella. Pero tampoco.
Hay un gran
problema en Everest, y es que no llega a película de aventuras pero tampoco a
una película de gran carga emotiva. Creía que iba a pasar un buen rato, intenso
y emocionante pero solo ha habido un poco de lo primero. Efectivamente, Everest
es una película bastante digerible pero que genera continuamente unas
expectativas que no llega a consumar. Como ya he dicho, la acción es bastante
inexistente y al margen de una impecable factura visual (verla en 3D tiene que
ser una pasada) la película solo vale para conocer lo que ocurrió y como
ocurrió, sin heroicidades ni profundizar específicamente en ningún aspecto.
El film es
plano en todos los sentidos. Se abarrota de tantos personajes que uno acaba
perdiéndose, y ya no solo porque entre tanta ventisca, nieve, y anoraks de
“North Face” es imposible saber quién es quien, si no porque al final empiezas
a mezclar las idiosincrasias personales de cada uno, que encima ni son
profundas ni son interesantes. La película peca a la hora de generar interés, y
excepto Josh Brolin y Keira Knightley creo que el resto de personajes no son
capaces de resultar icónicos dentro del metraje. De hecho, ninguna de las
pérdidas que se suceden a lo largo del film el espectador acaba por sentirlas
como propias.
Supongo que
en el respeto de respetar la veracidad de los acontecimientos también hay
mérito, ya que al contrario que otras películas basadas en supervivencia, aquí
no hay fantasmadas. Sin embargo, el ritmo es atropellado por momentos. Hay
momentos en los que se disfruta bastante pero otros momentos en los que
bostezar es casi una obligación. Además el film termina abruptamente, dejando
muchas cosas en el aire que solo unas fotos de los personajes reales y unos
textos te van a terminar aclarando. Tampoco el reparto, lleno de caras
conocidas, es suficiente excusa como para ver el film. Solo me ha gustado ese
homenaje disimulado a los hits de música de los años 90 (cuando ocurrió todo
esto) y lo bien que está representada la comunidad de alpinistas, en la que
todos pujan por todos.
De todos
modos, creo que para ver una película de este tipo es mejor ver el documental
sobre Iñaki Ochoa de Olza que
realizaron en “Informe Robinson”. De
hecho, tiene bastantes similitudes con “Everest” pero incluso comparando la
carga épica y dramática, este documental de 20 minutos acaba dándole un
repasito…
SINOPSIS
Inspirada en
los acontecimientos que tuvieron lugar durante un intento por alcanzar el pico
más alto del mundo, narra el recorrido de dos expediciones que se enfrentan a
una de las peores tormentas de nieve que el hombre ha conocido jamás. El temple
de los alpinistas es puesto a prueba cuando deben luchar contra la furia
desatada de los elementos y superar obstáculos imposibles en un desesperado
esfuerzo por sobrevivir. (FILMAFFINITY)
No hay comentarios:
Publicar un comentario