Resulta que nos encontramos aquí
ante la típica historia a lo “Street fighter” donde varios personajes se
enrolan en un torneo de UFC para ser el campeón mundial de los pesos medios.
Hay un mensaje sentimental y facilón que se genera desde el principio y que a
base de tópicos van moldeando una historia en la que uno echa en falta muchos
componentes de este tipo de películas de esencia “Rocky”. Apenas hay entrenamientos
previos, ni combates contra terneros colgados de un gancho, ni interminables
maratones corriendo a través de las calles de la ciudad ni aspiraciones a la
mas absoluta de las glorias. Además Warrior tiene una peculiaridad, y es que conforme mas avanza el metraje, mas expuestos quedan sus defectos. Que cojones pasa entonces con Warrior…
Es posible, muy posible, que exceptuando alguna escena
concreta (detén el barco, hijo de puta) uno pase tres cuartos del film creyendo que no está viendo nada del otro
mundo. Pero es simplemente porque uno cree estar viendo un cuadro de colores
cuando lo que realmente se le está enseñando es un dibujo monocromático. Las
actuaciones contagian su turbio pasado, sobre todo la de Tom Hardy que aquí
aparece hecho un auténtico animal con desequilibrios mentales de los chungos. Al margen de esto, uno (al menos fue mi
caso) se resiste a creer que está viendo algo digno de otro mundo hasta que
llega la escena final que pega con Loctite todo lo anteriormente planteado. Que
nadie espere aquí combates brutales ni escenas con sangre. Las coreografías de
luchas solo brillan por su contagiosa adrenalina y por la desbordante energía
con la que están realizadas.
Pero sobre todo, tened claro que Warrior no es una película sobre
la gloria eterna del campeón, ni sobre las aportaciones del combate ni sobre la
auto-superación personal. Tampoco es una película sobre ninguna disciplina de
lucha ni sobre maestros Shaolines. Hay impactos pero mas duros que los físicos
son los emocionales. De hecho, el mayor combate que se produce en el film es el
que enfrenta a los protagonistas con sus fantasmas interiores, sus miedos y sus
pasados oscuros. Nos daremos cuenta de eso justo antes del final, antes incluso
de que se proclame ningún ganador. Cuando comienza a sonar el magnifico tema “About
Today” interpretada por “The National”, uno se entrega a la luxación que poco a
poco se ha ido forjando durante el film, relaja los músculos de pura impotencia, acepta
la derrota y golpea dos veces la lona con la palma de la mano. Imposible no rendirse. Qué
película tan especial.
SINOPSIS
Drama ambientado en el mundo de las artes marciales mixtas.
Un veterano de Vietnam (Nolte) abandona el boxeo para trabajar en una fundición
de acero. Sus graves problemas con el alcohol han destrozado a su familia, pero
llega un momento en que, arrepentido, deja la bebida y decide entrenar a su
hijo más joven (Tom Hardy) para que participe en un torneo de artes marciales,
en el que también participará su hermano mayor (Joel Edgerton). (FILMAFFINITY)

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