[IMPRESCINDIBLE] Warrior

jueves


Resulta que nos encontramos aquí ante la típica historia a lo “Street fighter” donde varios personajes se enrolan en un torneo de UFC para ser el campeón mundial de los pesos medios. Hay un mensaje sentimental y facilón que se genera desde el principio y que a base de tópicos van moldeando una historia en la que uno echa en falta muchos componentes de este tipo de películas de esencia “Rocky”. Apenas hay entrenamientos previos, ni combates contra terneros colgados de un gancho, ni interminables maratones corriendo a través de las calles de la ciudad ni aspiraciones a la mas absoluta de las glorias. Además Warrior tiene una peculiaridad, y es que conforme mas avanza el metraje, mas expuestos quedan sus defectos. Que cojones pasa entonces con Warrior…

Es muy fácil, Warrior no es una película mas sobre combates. Es cierto, tiene los elementos típicos del género: dramas personales de los personajes, antagonistas de los que dan miedo y un sinfín de cosas que hemos visto desde “Kickboxer”. Además, y dado que no se basa en una historia real y por lo tanto puede hacer lo que le venga en gana, se nota aquí lo impostado, la prefabricación de proteínas y el laboratorio de intenciones de por medio, dando como consecuencia un chantaje sentimental facilón y una manipulación del espectador del 100%. Sin embargo, esa ecuación, resulta tan bien calculada que uno no puede evitar rendirse cuando lo entiende todo, pero principalmente el género del film. Warrior es un drama en el sentido estricto de la palabra. El combate y el posterior torneo de golpes solo es el medio que se utiliza para contarlo.

Es posible, muy posible, que exceptuando alguna escena concreta (detén el barco, hijo de puta) uno pase tres cuartos del film creyendo que no está viendo nada del otro mundo. Pero es simplemente porque uno cree estar viendo un cuadro de colores cuando lo que realmente se le está enseñando es un dibujo monocromático. Las actuaciones contagian su turbio pasado, sobre todo la de Tom Hardy que aquí aparece hecho un auténtico animal con desequilibrios mentales de los chungos. Al margen de esto, uno (al menos fue mi caso) se resiste a creer que está viendo algo digno de otro mundo hasta que llega la escena final que pega con Loctite todo lo anteriormente planteado. Que nadie espere aquí combates brutales ni escenas con sangre. Las coreografías de luchas solo brillan por su contagiosa adrenalina y por la desbordante energía con la que están realizadas.

Pero sobre todo, tened claro que Warrior no es una película sobre la gloria eterna del campeón, ni sobre las aportaciones del combate ni sobre la auto-superación personal. Tampoco es una película sobre ninguna disciplina de lucha ni sobre maestros Shaolines. Hay impactos pero mas duros que los físicos son los emocionales. De hecho, el mayor combate que se produce en el film es el que enfrenta a los protagonistas con sus fantasmas interiores, sus miedos y sus pasados oscuros. Nos daremos cuenta de eso justo antes del final, antes incluso de que se proclame ningún ganador. Cuando comienza a sonar el magnifico tema “About Today” interpretada por “The National”, uno se entrega a la luxación que poco a poco se ha ido forjando durante el film, relaja los músculos de pura impotencia, acepta la derrota y golpea dos veces la lona con la palma de la mano. Imposible no rendirse. Qué película tan especial.

SINOPSIS

Drama ambientado en el mundo de las artes marciales mixtas. Un veterano de Vietnam (Nolte) abandona el boxeo para trabajar en una fundición de acero. Sus graves problemas con el alcohol han destrozado a su familia, pero llega un momento en que, arrepentido, deja la bebida y decide entrenar a su hijo más joven (Tom Hardy) para que participe en un torneo de artes marciales, en el que también participará su hermano mayor (Joel Edgerton). (FILMAFFINITY)

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