[REVIEW] Sherlock Holmes: The Devil's Daughter

lunes

Frogwares, el equipo detrás del notable Sherlock Holmes,Crimes & Punishements, ha sido uno de los pocos equipos que ha logrado transcribir fielmente las aventuras de Sherlock Holmes al formato del videojuego. Ese acierto en las mecánicas del anterior juego, les ha llevado a apostar nuevamente por ellas en este Sherlock Holmes, The Devil’s Daughter, que parecería mas una continuación que un juego completamente nuevo si no fuera por algunas mejoras técnicas y la inclusión de algunas características nuevas pensadas para atraer a los que no son especialmente amantes de este género. Pese a todo, hay algunos problemas aquí y allá que le impiden nuevamente ser una obra maestra completa.

Siguiendo la misma premisa, The Devil’s Daughter no es un juego basado en un solo caso, si no que aquí irán sucediéndose varios diferentes que deberemos solucionar. El guión pierde un poco debido a que no se profundiza excesivamente en cada caso y los giros no resultan tan contundentes como en una historia única. A cambio, esto permite que el ritmo sea mayor y que los métodos para solucionar un caso sean mas variables. Tendremos que recoger pruebas, interrogar a testigos y sobre todo deducir cosas. Y este es precisamente uno de los aspectos que diferencian estos Sherlock Holmes de cualquier aventura de investigación. La deducción es precisamente lo que involucra al jugador en un caso que no solo tiene una solución. Aquí podemos relacionar pruebas a nuestro antojo que posteriormente den lugar a acusaciones o culpables diferentes, pudiendo acertar o errar en el veredicto. En realidad, eso dará igual porque el juego seguirá igualmente hayamos metido entre rejas al culpable o no.

Afortunadamente, The Devil’s Daughter no es solamente una secuencia de escenas de crimen y entrevistas. Frogwares se ha convertido en perro viejo tras nueve títulos de la serie y se muestra convincente. Puede que estos juegos no tengan presupuestos de triple A, pero tiene un montón de ideas que combinan especialmente bien con el “Sherlocking”. Los minijuegos abundan, siendo cada vez diferentes y repitiendo conceptos en muy rara vez. De ser participe en una pelea de bar a abrir cerraduras con ganzúas o realizar experimentos químicos en nuestra mesa de trabajo, siempre estaremos haciendo cosas diferentes. Las mecánicas de recopilación de pruebas por lo general suelen ser un poco repetitivas en los juegos de aventura, pero este Sherlock Holmes hace todo lo posible para evitar esto y mantener a los jugadores tan comprometidos como sea posible.
Como he dicho, The Devil’s Daughter no difiere mucho de lo visto en el anterior juego de la serie. Los jugadores irán controlando la mayor parte del tiempo a Sherlock Holmes (aunque de vez en cuando hay variaciones), visitando una variedad de lugares establecidos y míticos de Londres. La recopilación de pruebas es bastante sencilla: moviéndonos de un lado a otro veremos al acercarnos un cursor en los puntos de interés que nos indicará algo que podemos explorar. Una vez hayamos descubierto todos los detalles de una prueba o circunstancia en particular, el cursor pasará a ser verde indicándonos que ya está todo hecho, con el consecuente ahorro de tiempo. Este detalle, junto al libro de notas que continuamente nos indica cual es la siguiente labor que tenemos que realizar, hace que sea muy difícil atascarse en medio de la aventura, al menos en el nivel de dificultad normal.

Interrogar a testigos también es parte importante de cualquier investigación, y el juego se esfuerza por hacer todo lo posible para que los jugadores se sientan como investigadores privados. Hay un elemento muy característico de Sherlock Holmes además de su perspicacia, y es su capacidad de observación. En casi todos los casos, cada vez que nos topemos con un personaje nuevo, tendremos la oportunidad de pausar el momento para observar diferentes rasgos característicos de la persona y definir así un perfil del personaje o su personalidad. Esto nos ayudará luego para el interrogatorio e incluso para refutar argumentos o pillar mentiras que los propios interrogados estén intentando colarnos. La información recopilada durante estas secuencias demostrará ser fundamental en la interacción con ellos, pero completarlas para que todo salga bien tiene una importancia relativa.  Es cierto que un retrato inexacto podría conducir a otros errores, que, a su vez, podrían conducirnos a tomar decisiones equivocadas más adelante. Pese a todo, como explicaré posteriormente, no importa un ápice en el esquema general de las cosas.
Una vez que tengamos las suficientes evidencias, los jugadores tendremos que conectar los apuntes mediante un sistema de deducción. Hacer conexiones acertadas nos permitirá resolver finalmente el caso, pero antes de poder cerrarlas, a menudo nos veremos obligados a realizar una elección moral sobre los aparentes culpables. Es decir, no solo vale con acusar a un personaje (acertando o no) si no que además tendremos que decidir si sus motivaciones tienen una justificación moral y por lo tanto no merecen ser encerrados o castigados de alguna manera. El sistema de deducción no es nuevo en los juegos de detectives, pero aquí resulta en ocasiones demasiado confuso debido a la gran cantidad de detalles que tendremos que relacionar de aspectos que a priori no considerariamos muy importantes. Incluso si hemos dejado de jugar al juego un par de días, es considerablemente difícil relacionar notas con detalles que ni siquiera recordaremos. Al final, la mejor parte del juego y lo que le hace ser especial, tropieza un poco en su ejecución porque nos permite tranquilamente utilizar la táctica del prueba y error y que sea lo que Dios quiera…

Llegados a este punto surgen paradojas. Es agradable ser Sherlock Holmes y llevar siempre la razón, pero es agradable porque el juego no nos penaliza nunca en el caso de fallar con una acusación. Sea lo que sea lo que decidamos, seremos jueces y verdugos pero nunca pagaremos por nada, hayamos acertado en nuestro veredicto o no. Esta falta es un error de doble filo. Te hace sentir la persona mas inteligente del planeta pero también elimina la tensión en la toma de decisiones porque, sea cual sea, nunca se cuestionará su reprobabilidad. Todo se convierte en arbitrario. La historia seguirá igualmente, y considerando que Sherlock Holmes se gana la vida decidiendo el destino de los demás, las decisiones deberíamos tomarlas estando absolutamente seguros de tener razón. No importa lo rápido que resolvamos el crimen, o que tomemos decisiones que de cara a la ley o la moralidad resulten contradictorias, la historia seguirá considerando a Sherlock Holmes un detective infalible. Solo variará nuestra estadística final. Un mero número.
Gráficamente, este Sherlock Holmes no es demasiado notable. Los personajes y las localizaciones del juego están lo suficientemente detallados, y en esto ha mejorado considerablemente respecto a su predecesor, pero estamos lejos de los mejores juegos del panorama actual. El rendimiento es lo suficientemente sólido, corriendo a 30fps la mayoría de las veces, pero eso no significa que no sean criticables los ojos sueltos de los personajes, la pésima sincronización labial o las físicas, que son prácticamente inexistentes. Asimismo, no hay fallos importantes en términos técnicos (bugs), pero sufre en un aspecto bastante importante, los tiempos de carga. Frogwares debía ser consciente de ello porque disimuladamente aprovechan estos tiempos de carga para ver a Sherlock Holmes desplazándose en carruaje y podemos servirnos de estos momentos para consultar nuestro cuaderno de notas. Si bien esta inclusión debería ser de agradecer, es particularmente irritante que tras pasarnos un rato repasando todo el cuaderno, podamos volver atrás y comprobar que tras el largo rato invertido, aún así el juego siga cargando.

Considerándolo todo, The Devil’s Daughter no cuenta con nada nuevo o revolucionario, pero es evidente que como juego de aventuras está bien elaborado. Personaje interesantes, homenajes puntuales a su mitología y a los títulos anteriores, y una variedad de juego difícil de encontrar en el género. La naturaleza del “ensayo y error” de algunas partes y algunos problemas técnicos, sugieren que tanto el juego como su fórmula se puede mejorar. Es cierto que hace un montón de cosas adecuadamente, pero no hace absolutamente ninguna de ellas de forma espectacular, así que se siente como un estancamiento en la serie que realmente no ofrece mas que el anterior. Sin embargo, reconozco que Frogwares está en el camino correcto para que este tipo de juegos de aventura puedan ser disfrutados por un público mas amplio y diverso.

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