
Eres una piedra. Eso es lo primero que deberás creerte si pretendes ser Karl Fairburne, un oficial de las OSS (Office of Strategic Services) al servicio de Norteamérica para realizar una misión en solitario durante los últimos años de la segunda guerra mundial. El lugar, una salvaje y árida Africa infestada de tropas nazis e italianas, aliadas entre sí, y entre las cuales tendremos que infiltrarnos para conseguir nuestros objetivos. El secreto para salir airosos: la templanza y el camuflaje, dos armas que hacen de cualquier sniper un soldado tan peligroso como mortal.
De esta manera, Rebellión vuelve a presentar un título cuya intención no es marcar un hito histórico pero al menos si ofrecer una perspectiva diferente en la que pocas sagas bélicas se han atrevido a centrarse. Solo “Sniper; Ghost Warrior”, de City Interactive ha tocado esta perspectiva del combate bélico (aunque en formato FPS), pero lo cierto es que no es una saga que haya sabido mantenerse a la altura de las circunstancias. Veamos, además del rifle de francotirador, cuales son las armas de este Sniper Elite V3.
JUGABILIDAD
Pese a que Sniper Elite V3 no presente excesivas novedades, lo verdaderamente meritorio de esta tercera entrega es el perfeccionamiento de su ideología jugable que proporciona mayor profundidad que los anteriores títulos. Volvemos a encontrarnos ante un shooter en tercera persona que se diferencia del resto por su reflexividad a la hora de abordar las situaciones tomando como núcleo el concepto de sniper (sigilo, camuflage y certeza), cosa muy de agradecer en estos tiempos en los que abundan los juegos de disparos sin sentido. Sniper elite es un juego que se plantea desde la perspectiva de la limitación armamentística y fomenta la preparación y el sabotaje del campo de batalla a nuestro favor.
Si algo debéis tener claro es que Sniper Elite es un juego pausado, en el que es prácticamente imposible avanzar si os tomáis la situación a la ligera y os creéis que estáis en Call Of Duty. A pesar de esto, se permite cierto margen para la acción en el sentido mas directo de la palabra. Sin embargo, lo realmente atractivo de esta saga es preparar y planear la situación para cubrirnos las espaldas o para ejecutar uno a uno a cada enemigo, y es precisamente en ese punto donde Sniper Elite se crece. Observar, valorar y planificar intentando llamar la mínima atención posible utilizando los pertrechos disponibles. Esa idea es la que hace que el juego tenga su verdadera razón de ser: la perrería de la estrategia para causar el mayor daño posible con los mínimos medios. Los prismáticos serán muy recurrentes en este aspecto ya que Sniper Elite es un juego de grandes distancias y los binoculares nos permitirán observar desde lejos sin ser detectados. Además, también nos permitirá localizar y marcar a los enemigos con una flecha para tenerlos controlados en todo momento e incluso para ver sus movimientos a través de las paredes.
Al mismo tiempo, dispondremos de diferentes armas y útiles que nos ayudarán en la labor. Obviamente, resultaría un juego muy repetitivo si el personaje se limitase a disparar con un rifle de francotirador, y daría lugar a un juego probablemente mucho mas aburrido y estanco que el disponible. Así, dispondremos también de mas equipo como una pistola y otro arma secundaria que puede ser una escopeta, una ametralladora o un lanzador de misiles. Solo el rifle de francotirador nos permitirá apuntar en primera persona mientras que el resto de armas, granadas, etc, se realizarán desde una perspectiva trasera al personaje que en esta ocasión hemos de reconocer que se ha mejorado respecto a las anteriores entregas. Esta vez, el personaje no hace cosas extrañas y lanzar una granada y que vaya a donde queremos no es tan complicado como en los Sniper Elite’s previos.
A pesar de disponer de armas de diferentes tipos, el rifle de francotirador será obviamente lo más recomendable y lo más usado durante todo el juego, además de la única arma que veremos a través de su punto de mira. Pero no os confundáis, Sniper Elite es un juego relativamente activo y la intensidad de algunas refriegas tiene poco que envidiar de los grandes shooters, aunque lo cierto es que el protagonista no es un hombre de acción. De todos modos, será precisamente el rifle de francotirador el que nos proporcione los mejores momentos del juego. Cuando realicemos un disparo certero, la llamada “kill cam” (la característica principal que define esta saga) nos mostrara en tiempo bala la trayectoria del proyectil y como esta impacta y atraviesa la zona del cuerpo impactada, rompiendo huesos, músculos y arterías. El resultado, aunque sádico, es realmente gratificante. Y mas con la tecnología de las consolas de nueva generación, donde el detalle de los órganos internos es muchísimo mayor.
Al margen de esto, también tendremos que tener otros aspectos en cuenta como lo haría un francotirador experto. La caída de la bala según la distancia del objetivo, si el objetivo está en movimiento o no y el control de nuestros nervios son factores que deberemos tener muy en cuenta si queremos salir airosos de la aventura. Para facilitarnos las cosas, volvemos a tener la posibilidad de aguantar la respiración durante un breve espacio de tiempo siempre que nuestro pulso sea lo suficientemente bajo, para lo cual hay un medidor de pulsaciones. En este estado el pulso dejará de temblar y en una especie de “bullet time” podremos predecir el punto exacto al que va a ir a para la bala, teniendo en cuenta su caída etc. Este sistema es lógicamente recargable con el tiempo, así que no se puede abusar de ello.
Además del equipo de armamento, también disponemos de otro tipo de equipo que nos valdrá para cubrirnos las espaldas o despistar a los enemigos. Por ejemplo, podremos echar piedras para despistar a los soldados, o podremos colocar minas e incluso cables trampa, detonadores ideales para cubrir las entradas del edificio en el que nos encontremos. Controlar la situación es importante siempre, y que nadie se dé cuenta de nuestra presencia mas aún. Las habilidades complementarias para evitarlo son las esperadas: parapetarnos detrás de objetos, coger cadáveres para esconderlos etc. Incluso podremos aprovecharnos del ruido ambiental o puntual (bombas, aviones volando o truenos) para camuflar el sonido de nuestros disparos. También podremos sabotear algunos elementos para que malfuncionen y saquen ruido, y así aprovecharnos de ello de la misma manera.
Por otro lado, hay que reconocer que esta tercera entrega no es en absoluto lineal, que era uno de los mayores lastres de los anteriores títulos. Cuando empecemos una misión tendremos todo el mapa disponible para nosotros, con la posibilidad de movernos hacia donde queramos ya que son muchísimo mas amplios y huyen de los caminos prefijados y los scripts. Podremos tomarnos la misión como queramos, incluso terminarla sin llegar a matar ningún enemigo, aunque obviamente como mas se disfruta el juego es intentando acabar con todos sin dar ninguna alarma. La libertad de juego en este sentido es muchísimo mayor ahora, sin la sensación de que se va a liar una bien gorda cada vez que nos cogen, cosa que si ocurría en los anteriores juegos. En todo caso, lo recomendable es hacerlo como un verdadero francotirador ya que se ha perfeccionando la filosofía sniper potenciando las reubicaciones de nuestra posición después de cada disparo para que no nos localicen. Es decir, ahora hay una barra de ubicación que irá subiendo conforme realicemos disparos, y cuando esta esté llegue a su tope significará que los enemigos nos han localizado en función de la procedencia de nuestros disparos. Por ese motivo es recomendable ir cambiando de posición continuamente para hacer bajar esa barra y de esa manera desorientar a los enemigos. En este sentido creemos un verdadero acierto esta pequeña “obligación” para evitar el camperismo. También es destacable la cantidad de soluciones existentes para las mismas situaciones, cuyo buen desenlace dependerá de lo creativos e ingeniosos que seamos capaces de ser.
La vida útil de este Sniper Elite es bastante amplia, siempre dependiendo de cómo nos lo planteemos. Si somos de los que nos gusta niquelar las misiónes (sin fallos ni alertas), el juego puede llegar a durar el doble de su tiempo. Además, ahora se nos planteará la posibilidad de realizar pequeñas misiones secundarias opcionales e incluso descubrir nidos de francotirador, que suelen ser lugares altos, perfectos para tener una visión amplia del entorno y desde donde podremos conseguir autenticas carnicerías si conseguimos sacarles partido. Un modo de juego basado en “ordas” de enemigos complementará el modo historia, así como un modo cooperativo para volver a pasarnos el modo campaña o jugar esos modos extras acompañados de nuestros amigos. También dispondremos de los típicos objetos perdidos a buscar como documentos, objetos o cartas coleccionables. Además, tendremos unas tablas de clasificación donde comparar nuestros logros con los de nuestros amigos e incluso ver nuestra clasificación en un ranking mundial. El sistema de puntuación se basa en una consecución de puntos que variarán dependiendo de la distancia, si el objetivo está en movimiento y la zona de impacto, el tiempo de juego, etc. Superar nuestros propios records también resultará atractivo, pero menos atractivo que compararlos con los puntos del resto de jugadores del PSN.
Sniper Elite también dispone de otras posibilidades online. La verdadera novedad, y que en Sniper Elite V2 tuvo que ampliarse con un DLC, es que Sniper Elite V3 ya trae de serie el modo competitivo online, con planteamientos interesantes y modos de juego con la suficiente profundidad como para no hacerles ningún asco. Además, también tendremos nuestros propios logros y condecoraciones basadas en estos modos.
GRAFICOS
El apartado técnico de Sniper Elite V3 es, teniendo en cuenta que la versión analizada es la de última generación, simplemente cumplidora. No es precisamente un apartado que destaque demasiado teniendo en cuenta las expectativas y tampoco resulta visualmente llamativo mas allá de la representación de las localizaciones. En este sentido podríamos considerar un juego medio con un margen de mejora bastante amplio. Pese a todo, está claro que ha ganado en madurez (sobre todo en el tratamiento de juegos de luces, brillos y sombras) y carga gráfica, gracias a las posibilidades de las últimas tecnologías. Sin desmerecer por supuesto las versiones menores.
El país africano de la primera mitad del siglo XX representada en el juego es un territorio devastado por la guerra y en este sentido si que se ha realizado un trabajo notable cuya calidad técnica no le hace justicia. En general, nos encontraremos en entornos naturales con ligeras edificaciones del estilo de castillos o fortalezas, pero la orografía natural será la que predomine sobre cualquier otra cosa. El nivel de texturas es medio, pero al menos en esta versión, y gracias a los entornos salvajes no es tan cansino ver escenarios con esa paleta de colores “escombro” tan habitual de las anteriores entregas. Los fondos suelen estar borrosos y difuminados, y en ocasiones (sobre todo al utilizar los binoculares) al juego le cuesta cargar los elementos en detalle cuando hacemos un zoom rápido o entramos en el mapa después de la correspondiente pantalla de carga.
Pese a todo, la variedad es poca, y creemos que la única diferenciación real y palpable entre los mapas es que algunos se suceden de noche y en otros hay truenos, pero en general el diseño artístico es bastante monótono. En cambio, el diseño general de los escenarios es muy notable en cuanto a caminos y posibilidades de acción, aportando una considerable profundidad jugable como hemos explicado anteriormente. En esta ocasión si que podremos entrar en prácticamente todas las edificaciones que veamos, aunque si obviamos las principales, el resto suelen ser pequeñas casitas o cobertizos de no mas de dos pisos. De todos modos, si nos ponemos sibaritas podríamos decir que prácticamente todas las casas han sido decoradas por el mismo diseñador de interiores, habiendo elementos de adorno que se repiten entre ellas. Por otro lado, tampoco la destructividad de los elementos es relevante. Obviando los típicos objetos explotables, la verdad es que este aspecto resulta bastante mejorable.
Tanto las animaciones del personaje, como los diseños de todos los personajes humanos del juego tampoco quedan a la altura de lo que deberíamos empezar a ver. La respuesta a los controles de nuestro personaje, dependiendo de la orden y la situación, es muy mejorable. Al menos en esta versión si que se nos permite recargar desde el suelo mientras nos movemos, una de las cosas mas frustrantes de las anteriores entregas.
Por último, los efectos especiales tienen diferentes calidades encontrándose encima de toda esa pirámide el efecto de la “Kill-cam”. Las explosiones, las físicas de cada elemento o el efecto ragdoll cumplen sin aportar mucho mas de lo estrictamente necesario. Los reflejos en los visores de los francotiradores enemigos llaman la atención mas por el efecto visual que por la calidad del mismo. En cambio, la “kill-cam” nos ofrece, de lejos, los momentos mas espectaculares. Tanto es así que podríamos resumirlo como el verdadero objetivo del juego. Cuando un disparo sea lo suficientemente certero como para acabar con el enemigo, se ralentizará la acción y desde una perspectiva cinematográfica seguiremos la trayectoria de la bala en un momento muy “Matrix”. En esta situación, los cuerpos de los enemigos pasarán a ser vistos como si tuviésemos rayos X de tal manera que observaremos los estragos que realiza el proyectil al impactar contra su anatomía y órganos internos. Estos proyectiles pueden romper costillas, columnas vertebrales, cuellos, cráneos, cualquier cosa que se encuentre por su camino con un nivel de detalle alto potenciado además por el efecto “bullet time”. Realmente doloroso.
Por último, creemos que el motor de colisiones debería adaptarse mejor. Es relativamente fácil ver como el personaje no se adapta al entorno, se atasca, e incluso a los enemigos andar contra piedras o paredes o quedarse atascado en algún punto. La experiencia se resiente de manera considerable cuando intentamos acertar a un enemigo en la cabeza que no para de moverse como una gallina picando alpiste del suelo.
SONIDO
Tal vez sea el semblante heroico de su banda sonora o la calidad del doblaje, pero lo cierto es que este apartado será probablemente lo primero que le llame la atención al jugador. También será lo primero que comprobaremos ya que antes incluso de poder jugar el prólogo, el personaje nos explicará la situación en nuestro propio idioma a la vez que se disimula el tiempo de carga. No hay mucha variedad, pero la voz escogida para el personaje principal suena excelentemente profesional.
La banda sonora solo aparecerá en determinados momentos, en los menús y en las situaciones en las que hayamos provocado un nivel de alerta. De hecho, sabremos que hemos acabado con todos los enemigos de la zona cuando esta especie de melodía orquestal cese sus trombones y violines. En general cumple, pero la pegada de la banda sonora no es precisamente lo mas destacable del apartado.
Por último, el nivel de los efectos sonidos es sobresaliente. La sensación de estar en mitad de un territorio desértico y arrasado por la guerra está muy conseguida, pudiendo oír cualquiera de nuestros pasos u otro tipo de improvisto. Se ha dado especial importancia a nuestra respiración, sonido del corazón etc, lo cual nos hace meternos excelentemente en el papel. Su ubicación espacial es sobresaliente, y podremos oír las bombas de fondo o de donde proviene cada bala.
Igualmente es destacable el aprovechamiento de las posibilidades del DualShock 3, pudiendo escuchar el sonido de recarga a través del altavoz del mando e incluso pequeños avisos de que nos están avistando desde alguna parte.
CONCLUSION
Sniper Elite es un juego muy aceptable. Si que es cierto que algunos apartados pueden resultar mejorables pero en general es un juego lo suficientemente satisfactorio como para tenerlo en cuenta. Sobre todo si estamos cansados de los juegos de acción con un planteamiento ya mascado. A pesar de todo, Sniper elite tiene una cantidad innumerable de lastres que, en suma, hacen caer empicado la calidad general del título. Sniper elite V3 nos hace sufrir en nuestras propias carnes pequeños fallos que a base de reiteración acaban convirtiéndose en grandes imperfecciones.
Por ejemplo, si queremos esconder un cuerpo enemigo solo podremos hacerlo en ciertos lugares, y siempre dejándolos en el suelo, no los podremos lanzar por una cornisa ni nada similar. De la misma manera, tampoco podemos echarnos al suelo en cualquier situación, si hay una pared cerca, objeto, o imperfección irregular del suelo tendremos que resignarnos a quedarnos en cuclillas. Son aspectos que deberían mejorarse cuando se supone que estamos en un juego donde el sigilo y la discreción es tan importante.
Pese a todo, se han mejorado aspectos que resultaban de los mas frustrantes. Por ejemplo, ahora podremos combatir cuerpo a cuerpo si nos encontramos un enemigo delante. Los checkpoints se han ajustado mejor y ya no guardan la situación así que a pesar de que nos maten en plena refriega, cuando carguemos el ultimo guardado la situación se habrá vuelto tranquila. Por último se agradece también que si dejamos una misión a medias, no tengamos que repetirla desde el principio en caso de querer seguir con el juego otro día.
A pesar de este cúmulo de incorrecciones y despropósitos, lo cierto es que Sniper elite consigue meternos en la piel de un francotirador y hay un par de misiones en los que dan ganas de colgarse un crucifijo del cuello para besarlo y soltar una plegaría cada vez que acabamos con un enemigo, como el sniper de “Salvad al soldado Ryan”. Eso, cuanto menos, tiene cierto mérito.
LO MEJOR
- El planteamiento sniper.
- La Kill Cam
LO PEOR
- Técnicamente regular.
- Control con imprecisiones y jugabilidad con despropósitos
Parece que el juego no va a ser el tipico refrito con olor a juego pasado, que por desgracia tanto tiende a abundar en el inicio de esta nueva generacion. No se si será la edad o lo profundo que calaron en mi juegos tan dispares como Portal 2, Heavy Rain, Beyond o incluso The last Of Us ( aunque este último con una trama un tanto trillada..) pero últimanente me declino mas a juegos en los que los disparos pasen a un segundo plano...
ResponderEliminarSobre el analisis, gran escritura para abrirle las puertas a Not for Casuals...
Enhorabuena.
Buenas.... Siu, me temo que tú también te estás haciendo mayor y los gustos van cambiando. Yo a éste juego no le dedicaría ni medía tarde, por ejemplo. Aunque reconozco que lo de la "kill cam" llamó mi atención cuando vi algún vídeo por ahí. Lo que no sé es si no será un poco coñazo tanta "kill cam" y terminará siendo una molestia cortando un poco la fluidez del juego.
ResponderEliminarUn abrazo para todos y mucha suerte con la nueva iniciativa.
Creo que la madurez en los jugadores implica que se casualicen los gustos. Supongo que en general la mayoría de la gente conforme pasan los años acaba tendiendo a jugar solo a los juegos Triple A, o a juegos sociales (fijate, de un extremo a otro). El resto los consideran absolutas cagadas por las que no daría ni un duro, o excusando la mínima tontería para considerar que ya no merecen la pena... Para mi es un gran error, la mayoría de los juegos triple A solo pueden presumir de haber costado un dineral y quedan muy por debajo de otros que han costado la mitad, sobre todo en cuestiones de diversión y creatividad, que es al fin y al cabo lo que realmente importa y de lo que va todo esto…
ResponderEliminarLos sniper elite son bastante notables, y a pesar de tener sus fallos, al menos ofrecen algo diferente y solo por ello ya merecen una oportunidad.
Lo de la Kill Cam es sin duda lo mas espectacular, pero deberíais saber que no para el ritmo de la acción. No se trata de un título de acción loca (es mas de sigilo) así que parar un par de segundos para ver como a un enemigo le saltan los tendones y las mandíbulas no es demasiado frustrante. De hecho después de estar 20 minutos currándote una baja sin que salte la alarma, ver tan al detalle como acabas con el enemigo es bastante satisfactorio. De todos modos, para los sibaritas hay una opción para limitar o variar la frecuencia de la kill cam, e incluso desactivarla, aunque también en plena kill cam si tocas algún botón esta se desactiva, así que…
Como siempre un análisis genial. Particularmente no soy muy fan de esta saga, pero he de reconocer que son títulos que merecen la pena sólo por su planteamiento, muy distanciado del FPS al uso. El problema de los FPS hoy día es que han reventado el género a base de lanzamientos anuales y los timos de los DLC. Si esto reporta mundanas cantidades de dinero a compañías como EA y Activision, es tan fácil como aplicar aquello de que "si algo funciona es mejor no tocarlo".
ResponderEliminarY eso es lo que han hecho con el género. Por eso se aprecian tanto las variantes como pueden ser esta saga, Sniper Élite. Mirad el nuevo Wolfenstein, sin multijugador. Y otros como Metro, Singularity, Dishonored... No es que con la edad cambiemos de gustos (que también), es que es inevitable mirar con agrado esas alternativas, al clásico FPS multijugador lleno de niños-rata que parece clonarse cada año.