Jamás antes ningún ámbito de la industria del
entretenimiento había tenido un crecimiento tan rápido como el de los
videojuegos. Asusta un poco pensar que un medio relativamente tan joven se haya
plantado en apenas 30 años a la altura de una de las mayores industrias dentro
del ocio que además le lleva ya casi un siglo de ventaja: el cine. Su éxito se debe
mucho a su coincidencia en el tiempo con el gran auge de la tecnología, de la
que recordemos depende mucho. La evolución de una está estrechamente ligada a la
evolución de la otra. En cualquier caso, como siempre que pasa cuando algo
empieza a hacerse importante o a formar parte de la cultura popular, el camino
que tiene pinta de seguir la industria comienza a oler a huevos podridos.
Obviamente, todo lo que se ve desde fuera no parece tan
tiránico como es en realidad, y por supuesto el siguiente artículo está basado
en mis propias experiencias, primero como colaborador/redactor/moderador en una
web de videojuegos durante casi diez años, y mas tarde como redactor freelance
en este/mi propio blog. Lamentablemente uno ve cosas de cómo funciona este
submundo, desconocido para la mayoría, y directamente se frustra. Sobre todo en
los comienzos, en los que despegar cuesta mucho si no tienes un poco de
colaboración desinteresada, y sobre todo porque directamente da igual lo bueno
que seas haciendo tu trabajo, solo cuenta la capacidad que tienes de hacer que
la gente hable de un juego, independientemente de tus cualidades o técnicas
para conseguir este efecto.
Si uno pretende darse a conocer, o de alguna manera
diferenciarse de los demás, hace falta tener algo que te haga diferente, ser
original. Tener una técnica particular, ya sea a la hora de redactar o
utilizando el humor, es vital para que tu nombre o web empiece a darse a
conocer. Otros, utilizan además otros reclamos como el sexo para mezclarlo con
los videojuegos y que de alguna manera u otra atraigan a la chavalería ávida de
ver tetas y videojuegos sin necesidad de cambiar de web. Todo en uno.
Uno de los aspectos fundamentales para llenar de contenido
la web y atraer visitantes, además de las tetas, es la publicación de reviews de los juegos que van
apareciendo, y es aquí donde nos encontramos con el primer escollo. Exceptuando
un par de webs o blogs profesionales, dudo mucho que hayan redactores (al menos
en nuestro país) que puedan ganarse la vida escribiendo sobre videojuegos. La
mayoría somos aficionados desde pequeños que de alguna manera nos llega el
momento de querer exponer que nos parece tal o cual cosa, creyendo que sería
muy egoísta guardárnoslo para nosotros mismos o por el simple hecho de generar
debate. En cualquier caso, y con el ritmo de lanzamiento de juegos habitual,
uno no puede costearse mensualmente todos los títulos que aparecen, y es aquí
donde hace falta ponerse en contacto con las distribuidoras para que de alguna
manera u otra puedan mitigar ese problema. Al fin y al cabo, a ellas también
les interesa que sus juegos estén en cuantas mas portadas mejor. En este punto es donde empiezan los mareos y donde hace falta ser
especialmente vivo y tener mucha suerte.
Muchas distribuidoras se muestran muy dispuestas a
colaborar, sin necesidad de ponerte pegas, excusas, o ponerte trabas porque tu
web tenga un número de visitas insuficiente. No abundan, pero las hay. Les
interesa mucho mas la critica que recibe uno de sus juegos porque, si, algunas
lo tienen en cuenta para “corregir” sus errores en posibles títulos futuros y
se preocupan de la calidad de sus títulos y de evolucionar. En estos casos la
actuación es ideal, ya que la colaboración, o el favor, es recíproco y
honorable. Otras, en cambio, y generalmente suelen ser las que mas juegos
distribuyen, solo les interesa el volumen de tráfico que pueda generar tu web,
independientemente de lo que puedas decir de uno de sus juegos pero casi
“obligándote” igualmente a otorgarles una buena nota si quieres seguir
recibiendo próximos títulos. Nunca leen tus reviews y aún así, dependiendo de
ese fatídico numerito del que renegamos en norforcasuals (la puntuaciones aquí
es una media de vuestras puntuaciones), puedes jugarte entrar en la lista negra
de los que nunca mas van a recibir una promo…
Como blog sin intereses comerciales que es notforcasuals, el
trato recibido por parte de muchas ha sido poco menos que dantesco. Ha habido
de todo, desde las que ni siquiera te contestan a los mails hasta las que te
dan unas largas que ni siquiera se molestan en dulcificar. Las excusas siempre
son del mismo tipo, las visitas insuficientes o el limitado número de promos
que reciben y que bajo algún criterio han de distribuir, en este caso las
visitas. Me parece a mi que, visto lo que pasa en los últimos tiempos, quizás
el criterio debería basarse mas en la calidad de un artículo que en el número
de visitas que pueda recibir, pero las distribuidoras tienen otra filosofía muy
diferente. De seguir así, el mercado estaría tomando un camino muy poco
respetable.
Lo primero que piden libremente a la hora de pedirles
colaboración son las estadísticas de la web, cuando es algo muy personal que
debería ser intransferible. Dado que esto es un blog y en ningún caso podemos
equipararnos a otras webs como vandal o meristatión, mi respuesta siempre suele
ser la misma, pedirles el número de visitas al que habría que llegar para poder
empezar a recibir promos. Es decir, las distribuidoras piden los datos de una
web para saber si esta cumple con los requisitos, pero la web interesada
siempre desconoce cuáles son esos requisitos. Resulta al fin y al cabo una
petición absurda, una manera disimulada de decirte que no. Una web podría estar
llegando a un número de visitas mínimo y la distribuidora seguir negándole
promos, con lo que uno creería que sigue sin cumplir esos requisitos.
Curiosamente, en el momento en el que yo personalmente pido esa información a
la distribuidora, preguntando cual es el objetivo de visitas a alcanzar, el tejemaneje que
manteníamos por mail llega abruptamente a su fin. No hay contestación y la
conversación llega a su inminente final.
Curiosamente, en los últimos tiempos, he sido testigo de
cómo muchas distribuidoras han ido aumentando su lista de remitentes mientras
las webs/blogs pequeñas (como nosotros) quedábamos descartados. Casi siempre en
beneficio de esa moda que está en auge y que en la mayoría de los casos jamás
comprenderé, como los youtubers. Y esto tiene una explicación. A las
distribuidoras no les interesan los análisis exhaustivos ya que sacan a relucir
tanto las virtudes como los defectos de un videojuego. Sin embargo, la
tendencia general de los youtubers (que además son los que primero reciben un
título) es hacer un análisis completamente plano, si es que a ello se le puede
llamar análisis. La mayoría de las veces solo juegan haciendo el chorra, hacen
comentarios absurdos o adoptan esa entonación de colegueo a lo presentador de
Disney Channel que a mi, os lo juro, me pone de los nervios. No ahondan en la
experiencia de juego y ni siquiera hacen un solo comentario inteligente. La
mayoría de las veces ni siquiera puntúan el juego, y es un poco contradictorio
porque precisamente en los medios escritos es lo único que valoran las
distribuidoras… Que pasa, que esta moda de los youtubers les asegura un buen
número de visualizaciones, y eso es lo único que importa. Somos verdaderamente
imbéciles…
La otra cara de la moneda es cuando llega la hora de
utilizar tu web o blog como medio para publicitar sus productos, sobre todo las
distribuidoras que luego se niegan a aportar material. Todo son facilidades, buenas
caras, disposición y notas de prensa diarias que te envían por correo y que hay
que publicar porque, claro, los que tienen la sartén por el mango son ellos.
Luego a la hora de pedirles algo se hacen los longuis y la colaboración deja de
ser mutua. No hay que morder la mano que te da de comer, pero si esa mano se
dedica a darte guantazos y a mantenerte a dieta, en algún momento habrá que
negarle la otra mejilla. Está muy claro que tampoco hay que demonizar un mal
juego gratuita e indiscriminadamente, pero siempre se puede hacer una crítica
constructiva y en conseguir precisamente eso radica todo el mérito. En este sentido os
aseguro que yo me esfuerzo por hacerlo así. De todos modos, al final todo forma
parte de un circulo vicioso del que es difícil salir. Si no te envían material
es imposible tener visitas y sin visitas no recibes material.
Lo que tengo claro es que esta industria no se diferencia de
otras, y al igual que otras, esta también huele mal por dentro. Hay mucha gente
valida que sabe un montón y, mas importante, sabe exponerlo adecuadamente. Sin
embargo no ha tenido la suficiente suerte para evolucionar por no querer
venderse o por verse eclipsados por otros medios que en vez de adorar los
videojuegos adoran el verde y el olor a cajero automático. De verdad, creo que
si todos remásemos en la misma dirección probablemente llegaríamos a un puerto
mucho mejor y mas bonito. Haríamos de la cultura de los videojuegos algo de lo
que estar orgullosos. Lamentablemente, no tiene pinta de que esto vaya a
suceder…

Este artículo es casi un complemento al mío de los youclowns, aunque con otra variante muy distinta. Por todo eso que expones me pienso y mucho el hecho de poder contactar con las distribuidoras. A pesar de la experiencia que tengamos, tanto tu blog como el mío, son "recién nacidos", y eso no interesa para una promoción.
ResponderEliminarEl objetivo es promocionar un juego, y nada mejor que difundirlo por los grandes medios o ahora con los youtubers. Qué mas da que no sea un análisis serio. Si a un youclown por hacer el gilipollas con juego recibe 4 millones de visitas, y nosotros, por rompernos los cuernos con el teclado, nos visitan 4 gatos... la promo a nivel masivo, que es lo que quiere la distri, la está haciendo el puto youclown, por mucho que nos joda.
Como te digo, prefiero tener mi blog tal cual está ahora, y dejar que la cosa ruede. Sé que ponereme en contacto con las distris es romperse la cabeza para rascar algún título, y voy más tranquilo haciendo con mi blog una realización personal. Si más adelante la cosa mejora, pues lo pensaré. De momento, soy demasiado "pequeño". Es una putada pero es la realidad, y tenemos que aceptarla.
Gran artículo. 1 saludo!