Steven Spielberg nos enseñó con Indiana Jones que el hecho
de ser aventurero no significa simplemente ir a buscar tesoros y meterte en
líos con simpatizantes del nacional socialismo. Ser aventurero significa
socarronería, no tomarte la vida demasiado en serio, echarle huevos a todo, ser
un poco canalla y también un poquito mujeriego. La aventura no es simplemente
una serie de acontecimientos o acciones durante un momento puntual. Ser
aventurero es una constante, una filosofía, una actitud ante la vida. Y en eso
Nathan Drake cumple y clava todos esos requisitos como si él no fuera la
consecuencia del cliché, si no como si fuera realmente el origen del mismo.
Uncharted y Nathan Drake culminan en esta cuarta parte esa forma de hacer las
cosas. Una forma en la que todas esas cosas se encuentran presentes de la
mejor manera posible, la de Naughty Dog…
Tras el supuesto traspiés que se produjo con Uncharted 3
(cosa con la que no estoy para nada de acuerdo), Uncharted 4 vuelve a funcionar
como una máquina bien engrasada. Lo que hace que Uncharted 4 funcione tan
adecuadamente es la forma en la que se las arregla para contener todo por lo
que la serie es conocida, pero al mismo tiempo incluir elementos nuevos para
hacer que el título se sienta fresco. Y no hablo solo de la mecánica de juego.
Esta entrega se desarrolla a un ritmo muy lento comparativamente hablando con
el resto de la saga. No tiene miedo de tomarse su tiempo para llegar a la
acción, o dejar que las escenas entre personajes se sucedan siempre y cuando se
necesiten. No deja de ser un signo de confianza de Naughty Dog en su talento
para narrar historias. En “Last of Us” esa filosofía funcionaba de manera
soberbia y se notan las influencias de aquel título a la hora de redirigir el enfoque
de este Uncharted, cuya experiencia narrativa es mas fuerte que nunca. Sé, por
esto mismo, que algunos lo tacharán también de ser mas aburrido…
Sería negligente por mi parte no hacer un inciso para
comentar precisamente esto. Ahora pasamos mucho tiempo con los personajes y sus
motivaciones y deseos se presentan de manera mas convincente, de tal modo que
es mas fácil empatizar con ellos, si es eso posible. Hay un nivel de matiz y
sutileza en la historia y los personajes que no se había visto antes en la
serie. Tener individuos totalmente perfilados y con personalidades magnéticas
elevan al juego de ser un título de acción estándar a algo más. El tono general
sigue siendo alegre en su mayor parte, pero los fantasmas internos de cada uno
de los protagonistas sofistican excelentemente el planteamiento del juego, que
destila aroma a despedida por todos y cada uno de sus poros. Ahora hay mucho
ambiente familiar y cercano, y las ganas de echar raíces y sentar la cabeza se
hace muy patente en cada una de las escenas, dejando un tufillo a morriña de
tiempos pasados propia de la rendición y la decadencia, un elemento que también
se utilizó en Last of Us.
La contextualización es importante. En los anteriores
títulos los tiroteos se sucedían sin mas justificación que la de “porque hay
malos”, pero ahora todas las escenas tienen sentido alguno. No hay nada
gratuito, y si bien en muchas ocasiones los videojuegos (sobre todo de tiros)
tienden a ofrecer sensaciones de relleno, Uncharted 4 se esfuerza precisamente en
todo lo contrario, en justificar cada uno de los retos que se nos plantean.
Para hacer un juego largo solo hace falta alargar y repetir las mecánicas, pero
si esas mecánicas se repiten constantemente y sin sentido, el juego largo acaba
resultando inconsistente, como probablemente le haya ocurrido a la quinta parte
de Metal Gear Solid. Uncharted 4 no cae en ese error y en vez de resultar
redundante, al final acaba por resultar insuficiente, por la ganas de mas con
las que te deja.
Uncharted 4 también es un juego mas amplio en el sentido mas
literal de la palabra. Si los anteriores habían tenido caminos un tanto
estrechos, pasilleros y unidireccionales, ahora se han ampliado los entornos de
combate y de exploración, con las ventajas que eso supone. Prácticamente todas
las localidades tienen caminos secundarios para tomar o explorar, y aunque la
mayoría no dan lugar a nada interesante o que merezca la pena, al menos se
agradece que brinden a los jugadores esas posibilidades de elección. Además,
esto puede ser un incentivo para repetir el juego y adoptar soluciones que en
la primera vuelta no hubiésemos adoptado. En cualquier caso, el gran logro de
Naughty Dog es saber llevarnos de la mano desde A hasta B sin que se note de
manera tan explícita como en los anteriores. Tal es así que a veces parecerá
que nos encontramos ante un sandbox.
Como complemento del combate, el sigilo ahora es una forma
igualmente viable de juego, y mas que nunca. Anteriormente, las partes en las
que se utilizaba el sigilo o las de pura acción estaban muy diferenciadas. No
era fácil alternar entre ellas o intentar combinarlas utilizando
indistintamente ambos planteamientos de juego a nuestro antojo, ya que no se
facilitaban herramientas para ello. Ahora, durante gran parte de su desarrollo
tendremos la opción de sortear enemigos sin necesidad de llenarlos de plomo,
siendo una elección mas nuestra que del propio juego. La inclusión de un
añadido (el etiquetado de enemigos) con el objetivo de hacerles un seguimiento
aunque no los veamos, es una clara apuesta por esa visión de juego. Obviamente,
el jugador todavía puede creerse “Billy el Niño” e ir disparando con sus dos
cojones, pero hay algo profundamente mas satisfactorio en superar zonas de
enemigos sin disparar un solo tiro. Cuestión de gustos, supongo.
Si optamos por disparar testosterona, nos daremos cuenta de
que los enemigos son mas agresivos que nunca, por lo que puede que activar el
apuntado automático no sea tan mala opción. Los entornos mas abiertos implican
además que las reyertas sean mas intensas y emocionantes que nunca. Esto es así
porque ya no es conveniente atrincherarse en un solo lugar y acabar con todos
desde el mismo punto (cosa de la que quizás se abusaba previamente), si no que
ahora los enemigos trataran siempre de flanquearnos, con lo que nos veremos
obligados a mantenernos constantemente en movimiento e incluso a combinar las
armas con los ataques cuerpo a cuerpo como algo habitual.
El juego equilibra las cinemáticas y el combate con una
fuerte dosis de puzles arqueológicos sencillos y plataformas que en su mayoría
siguen apelando a la increíble fuerza del tren superior de Nathan Drake. Sin
embargo, hay nuevas herramientas para movernos por el entorno que hacen que
estas partes sean mas interesantes y divertidas que nunca. La estrella será la
cuerda con el gancho, que podremos utilizar a modo de liana o para hacer rapel
e incluso desplazarnos lateralmente por paredes. No es que sea un añadido
demasiado elocuente, pero se agradece su inclusión ya que plataformear por los
entornos naturales resulta mas divertido cuantas mas posibilidades tengamos, sobre todo en una saga no precisamente dicha en ese sentido.
Quizás notemos en algún momento que se abusa de la cuerda, pero tranquilos que
no será un descuido de Naughty Dog, ya que incluso el propio Nate hace un
comentario sobre ello… En cualquier caso no entorpece lo que suele ser de las
mejores partes de la saga, que se sienten igual de agradables que siempre a
pesar de que Nathan siga tendiendo a sobreactuar con sus movimientos. Dicho
esto, la interactuación del personaje con el entorno es, como lo es
habitualmente en la saga, bastante mejorable.
Naughty Dog ha sido durante mucho tiempo una de las grandes
maestras en cuestiones técnicas y Uncharted 4 puede ser posiblemente el mejor
juego, gráficamente hablando, que podremos encontrar ahora mismo en el mercado
de videoconsolas, con el permiso de “The Order:1886”. Lo que resulta
interesante es la evolución grafica del juego y la forma en la que va
adquiriendo cada vez mejor aspecto, sobre todo cuando se llega a la segunda
mitad del juego. Esto se hace así para que el sentido de asombro no desaparezca
nunca, y realmente lo consigue. Hay muchos momentos de puro deleite, en los que
dejaremos de jugar para simplemente recrearnos con las vistas, sobre todo con
los entornos naturales. En ocasiones se hace todo con un nivel de detalle tan
alto que acabaremos con la mandíbula en el suelo. Creo, sinceramente, que
todavía queda camino para alcanzar el techo técnologico de esta generación,
pero los ventiladores funcionando a muerte dentro mi videoconsola, mientras
juego a este juego, me indican que no debemos andar lejos…
El modo multijugador regresa otra vez, y los que hayan
estado enfrascados en estos modos en cualquiera de los títulos anteriores se
sentirán como en casa ya que la mayor parte de las mecánicas no han sufrido
cambios. El mayor y mejor añadido probablemente sea, además de lo que ofrece el
gancho y la cuerda, la posibilidad de utilizar reliquias como armas, que pueden
cambiar el rumbo de la batalla en nuestro favor si los usamos correctamente.
Técnicamente hablando, probablemente su mayor logro sea el de mantener unos
60fps de manera suave, con lo que no deberíamos apreciar visualmente
diferencias entre estos modos y el modo campaña. Lógicamente, el plato fuerte
del juego seguirá siendo la experiencia para un solo jugador, pero estos modos
son lo suficientemente satisfactorios como para que no resulten simplemente un
añadido mediocre.
Quizás sea muy aventurado decir que Uncharted 4 es la mejor
exclusividad existente para la actual generación, aunque también soy consciente
que hasta ahora el nivel no ha estado excesivamente alto. Sin embargo, eso no
cambia el hecho de que esta nueva entrega de Nathan Drake sea de lo mejorcito
que se ha lanzado hasta ahora, dentro de su propuesta genérica claro está. En un mercado dominado por MOBA’s y juegos de tiros
de mundo abierto, Uncharted 4 se erige como un pequeño faro de luz para los
fanáticos de los juegos de aventuras con clara personalidad triple A. Es cierto
que la saga parece mas limitada en comparación con otros juegos de acción y
aventura, y que no deja de ser considerablemente conservador y se nota la
consecución de scripts, pero sigue teniendo la suficiente acción, humor y
emoción para seguir haciendo las cosas bien. No vaya en busca de este juego
esperando un dramón excepcionalmente escrito o una historia profunda. Es
simplemente una mezcla de Indiana Jones y Lara Croft. Un no parar, dirigido con
brillantez, que se preocupa de hacer el camino lo mas adictivo posible. Y es
que Naughty Dog es un poco como Steven Spielberg . Puede que no sea el mejor director
del mundo, pero todo lo que hace lo hace de manera perfecta, sin tachones.




Buen trabajo salao. Yo llevo varios días con el y estoy flipando con el nivel gráfico y lo bien que están hilando el argumento.
ResponderEliminarEl momento "Crash Bandicoot" fue sencillamente genial... Espero seguir disfrutándolo como hasta ahora porque es una gozada de juego.
Un saludo.
Hola otra vez, quería comentar que cuanto más juego más me está decepcionando la IA de los enemigos, sobre todo cuando juegas en modo "sigilo". Me parece un grave error que elimines a un enemigo de forma silenciosa teniendo a otro a un metro y que no se entere de nada... O cuando te ven, por el mero hecho de agacharte entre arbustos ya dejan de verte y se vuelven a relajar.
ResponderEliminarEstoy hablando de la parte de Escocia que es por donde voy, espero que más adelante cambie y los enemigos se vuelvan algo más "profesionales".
Un saludo.
La verdad es que si, a veces deja bastante que desear. Sin embargo, tengo que decir que estuve haciendo pruebas en niveles de dificultad altos y al principio pasaba igualmente lo que decías, pero al final siempre acababan dándose cuenta de todo. Tardan un rato pero al final se daban cuenta, al menos en mi caso. Y sobre lo de que te ven y te escondes y te dejan de ver, a mi muchas veces venían a buscarme a la zona donde me habían visto. Es que tienen como varios niveles de percepción. Si simplemente les mosquea algo de la zona donde tu estas, se quedan mirando pero sin moverse y al rato ya pasan. Si te ven regular, entonces se acercan y exploran la zona. Si te pillan de lleno, entonces ya empiezan directamente con los disparos. Aún así es mejorable. La IA de los anteriores Uncharted tampoco era para echar cohetes, lo que pasa es que como el sigilo estaba peor integrado como que no cantaba tanto…
ResponderEliminarTe estoy hablando de memoria porque la verdad es que yo casi siempre me enfrentaba a base de balas y dos cojones :)
Por cierto, te queda todavía mas crash bandicoot además de alguna que otra sorpresa... ;)
Llamadme aguafiestas, pero debo de ser el único tío del universo al que esta saga le aburre. Y me está pasando lo mismo con este. Voy por partes:
ResponderEliminarGráficamente ahora mismo es el Nº1. En eso no cabe discusión. Va a pasar un buen tiempo hasta que otro juego le plante cara a nivel técnico (habrá que ver si el UE4 se muestra igual en Gears4). Es el juego con mejores gráficos que he visto en mi vida, eso seguro. Sencillamente brutal.
Y el sonido igual, un doblaje cinematográfico de auténtico lujo. Actores muy bien escogidos y que denotan un trabajo en su voz muy profesional. Es como ver una peli con actores reales. Impecable.
Jugabilidad. Aquí es donde no consigo ver la gracia al asunto. Drake parece Spiderman. Trepar, y trepar. Matar enemigos, resolver algún puzle muy facilón, y... otra vez a trepar, trepar y trepar... Me parece un juego que da muy poco de sí, teniendo en su mano un abanico de posibilidades jugables bastante más ambicioso del que plantea.
Me parece un juego muy, pero que muy casual. Muy decepcionante la "opción de sigilo" que semi-plantea. Te ven, no te ven.. se dan situaciones muy ridículas. Muy raro, al final casi siempre te pillan y te lías a tiros. Mal diseño de niveles para sigilo.
No sé, no me engancha su jugabilidad. Que tenga más ganas de ver el siguiente vídeo, que de seguir controlando al personaje... es algo que me da qué pensar. No me ha parecido un reto interesante, ni digno de rejugar. Muy bonito, muy bien construido, muy espectacular, pero como juego en sí, de nuevo, no me ha vuelto a llegar.