Adaptarse o morir. Como si fuese una regla darwiniana, es lo
que ha tenido que hacer la saga Call Of Duty teniendo en cuenta que tras la
subsaga Modern Warfare empezaba a dar palos de ciego y a encontrarse moribunda.
Black Ops y Ghost han sobrevivido gracias a las rentas pasadas, y en los
últimos tiempos se ha notado un descenso de las ventas y un aumento de los
jugadores que se decantaban por sagas con una visión bélica, como decía Kojima,
bastante mas estoica. Había que recuperar el atractivo de una franquicia con un
promedio en gastos similar a una superproducción de Hollywood, y mas teniendo
en cuenta que esta supone una inversión anual. Bajo esa premisa, Sledgehammer
se ha reinventado surgiendo así "Advanced Warfare", la mas futurista
de las entregas de Call Of Duty, que ya es decir...
Suponemos que lo mas fácil era mirar alrededor para ver que
es lo que se lleva ahora y copiarlo, y no, no es un tractor amarillo. En
videojuegos triunfa Titanfall y Destiny, pero tampoco podemos olvidarnos del
cine, una disciplina a la que la saga COD se encuentra muy ligada y solo hay
que ver sus anuncios con Megan Fox o el hecho de que hayan contratado a Kevin
Spacey para dar vida al antagonista de la trama. La ciencia ficción futurista
es capaz de llenar las salas de cine con películas como “Al filo del mañana” o
“Elysium”. Al final, ha salido un popurrí de todo esto, suponemos que
acompañado por una factura en gastos de interminables ceros. Puede que, debido
a que se han gastado todo el dinero en resultar los mas mediáticos posibles,
los recursos creativos para establecer un verdadero punto de inflexión en la
saga hayan quedado perjudicados, así que tenemos mas o menos el mismo juego de
siempre, pero con matices.
A pesar de todas las variantes y los guiones genéricos de
todas las entregas, lo que siempre permanece imperturbable es la estructura del
juego. Y esta vez no iba a ser menos. Todo es similar a lo ya visto, desde una
primera misión que acaba mal y a partir de la cual se justificará el resto de
la historia hasta los giros de guión, las traiciones y la presentación del
tutorial en un campo de entrenamiento. Prácticamente todo rezuma COD. Incluso su gameplay se ajusta al protocolo
de las mecánicas habituales de esta saga: unos tiritos seguidos por una
secuencia semiautomática, de nuevo unos tiritos seguidos por una secuencia QTE
o la utilización de algún gadget seguido por el disparo de unos tiritos y muy
de vez en cuando un “mantén cuadrado para…” para seguidamente acabar
conduciendo algún tipo de vehículo y seguir echando unos tiritos. Es como si
Maradona hubiese marcado las pautas de lo que debe ser el videojuego. Siempre
se trata de llevar al jugador a la cresta de la ola de la acción para que no le
dé tiempo a plantearse la cantidad de scripts que nos llevan ilógicamente de un
lugar a otro, o que la mitad del tiempo ni siquiera es el jugador el que maneja
el juego. Todo en pequeñas dosis para disimular las carencias creativas y la
linealidad de las misiones.
No basta con tener armas con dispositivos para localizar
enemigos, granadas con rastreador y balas que atraviesan paredes, si no que un
exoesqueleto nos permitirá hacer cosas como utilizar un tiempo bala, hacernos
invisibles, lanzar pulsos supersónicos o un gancho para desplazarnos como si
fuéramos Batman. Lo mas interesante, y probablemente a lo que mas le sacaremos
partido, es el doble salto para acceder a zonas altas, aportándole cierta
verticalidad al juego sobre todo en los modos online. En este sentido nos
sentiremos como un auténtico Robocop. Por poner alguna pega en este sentido es
que al comienzo de cada misión las posibilidades de cada exoesqueleto vienen
predefinidas y uno puede acostumbrarse a una mecánica determinada y al intentar
usar la misma en la siguiente misión, el exoesqueleto cambia y nos daremos
cuenta de que el botón asignado para ello no hace lo mismo. Esto lía un poco y
da lugar a bastante cagadas sin quererlo. Tampoco el sistema para elegir entre
los diferentes tipos de granadas resulta muy ágil...
En definitiva, y hablando del modo campaña, AW tiene una
puesta en escena extraordinaria y unas situaciones cuya espectacularidad
camufla los límites creativos que esta vez se sustentan exclusivamente en las
posibilidades de las tecnologías futuristas. Solo en una determinada misión,
que coquetea con la filosofía sandbox en versión reducida, nos dará la
impresión de que estamos jugando a algo diferente. La historia comienza fuerte
pero al final se desinfla, siendo previsible y con personajes con los que
acabamos no teniendo demasiada conexión. El sistema de mejoras del exoesqueleto
le aporta un ingrediente especial pero en general, obviando los gadgets
tecnológicos y el exo, tenemos el modo campaña genérico de la saga, que no es
del todo mala señal.
El apartado sonoro sigue las pautas marcadas anteriormente.
Doblaje magnífico y voces bien escogidas, pero como en todo, hay un par de
pegas que lo alejan, y mucho, de la excelencia. Por un lado es prácticamente
imposible encontrar una cinemática en el que las voces se encuentren bien
sincronizadas. Por otro lado, nuestros compañeros se expresan de igual manera
independientemente de lo que esté ocurriendo en pantalla y se dan lugar a
contradicciones hilarantes. Entre medias, la ubicación espacial es mejorable y
algunas partes (la del puente) tiene partes que ni siquiera han sido
dobladas... Iona, uno de los personajes que aparecerán a lo largo de la
aventura, también podría haber sido mejor doblada por una mujer y no por un
"Drag Queen".
En cuanto a modos de juego, la primera novedad es el modo
supervivencia exo, pensado principalmente para jugarlo en modo cooperativo. No
estamos ante los zombis de Treyarch pero Sledgehammer ha ideado algo muy
parecido. Seguiremos pudiendo jugar tanto en local como online y también a
pantalla partida. Esta vez no solo trataremos de acabar con los enemigos en base
a una filosofía de ordas cada vez mas complicadas, si no que los objetivos
pueden variar teniendo que buscar chapas o cumplir otro tipo de retos. No es un
mal modo pero su vida útil es bastante corta y puestos a pedir, teniendo en
cuenta las posibilidades futuristas del exoesqueleto, es una oportunidad
perdida para haber explotado este modo un poco mas. Presumiblemente, el modo
zombi tal y como lo conocemos, vendrá próximamente en formato DLC pasando
seguramente antes por caja...
Y por último, su modo estrella, el multijugador online, ese que para muchos es el
verdadero reclamo para hacerse con el juego. Su atractivo reside en el mismo
dogma que todos los juegos de disparos: un día eres una máquina de matar y al
día siguiente eres una máquina de generar puntos, pero para otros. Lo realmente
atractivo, lo que engancha, es la búsqueda continua del primero de esos
momentos.
En sí, el concepto general no ha cambiado mucho y lo único
que le aporta variedad respecto a los anteriores es el uso del exoesqueleto con
el que podremos utilizar habilidades específicas, llamadas aptitudes exo. En
estos casos podremos inyectarnos salud, volvernos invisibles, planear o activar
algunos escudos de protección. Estas habilidades son opcionales y duran varios
segundos, pero lo que siempre tendremos disponible es el doble salto que, como
comentaba, le da cierta verticalidad pero olvidaos de un juego rollo parkour
como en Titanfall. No tiene nada que ver mas allá de subirnos a camionetas o a
altillos sin necesidad de utilizar unas escaleras.
Al igual que en el cine, hay juegos buenos, juegos
mediocres, juegos malos, y por ultimo juegos relativos. Existe una gran gama de
películas y videojuegos que relativizan su calidad dependiendo del momento en
el que las veamos o los juguemos. Ver una mala película durante un domingo de
resaca puede ser lo mas disfrutable que puedas hacer ese día, o todo lo
contrario, ver una buena película en un momento inadecuado puede hacer que
prefieras pasarte media horita disfrutando del garrote vil. Con los videojuegos
pasa un poco lo mismo. Call Of Duty pertenece a ese género de calidad puramente circunstancial que, dependiendo del momento en el que lo juegues, puede parecerte mejor o
peor. Si os soy sincero, yo me encuentro mas cerca del primero de los casos,
sobre todo si lo comparamos con los últimos años en los que las dos últimas
entregas han quedado un poco malogradas. Advanced warfare es el primero de los
pasos de una subsaga con mucho potencial.




Gran review Nasic!!
ResponderEliminarCuando has mencionado a Maradona he pensado, bueno, bien, otro COD de los de mear fuera de la taza del water...de los de jugar hasta las tantas con un puro (aunque apagado) en todos los morros...pero luego te has puesto a hablar de brazos bionicos, gagets, un exoesqueleto....no se, yo soy uno de esos que necesitan, supongo que por añoranza a esa espectacular y épica fase de la colina del mejor COD, una dosis anual de esta saga para pegar unos tiritos; como diría el Pelusa jejeje Y al final no se si este nuevo popurrí que se han montado pueda llegar a satisfacer mis necesidades mas primitivas...
Aunque supongo que tienes razón cuando hablas del momento de jugar según a que juegos, como lo de ver según que pelis en determinados días y situaciones mentales....en fin, veremos que nos depara este nuevo engendro de juego, en el buen sentido de la palabra...