Tanto Alejandro como Leonardo (que aunque parezca mentira ni son italianos ni son tortugas ninja), han triunfado esta semana en los últimos globos de oro por “The Revenant, El renacido”, una película que habla sobre la venganza y sobre otras muchas cosas mas, pero sobre todo habla de cine. Y es que Iñarritu llega ahora a un nivel excelso gracias a esta obra que destila brutalidad y belleza por partes iguales, relativizando la violencia y demostrando que por mucho barro y sangre que haya en la paleta, el cuadro final puede ser exageradamente bello. Que tiemblen los Oscars…
Y lo mejor de todo es que esa potencia visual no se sostiene solamente por los efectos visuales o la belleza de los parajes. La potencia visual
es la combinación de los planos secuencia con momentos de acción nada
exagerados que en ningún momento resultan artificiales y que te meten de lleno
en la escena. Lo que mas me ha sorprendido, por ejemplo, ha sido la sensación
de impacto durante las peleas o en los lanzamientos de flechas. No hay ni una
sola parte que resulte artificial o preparada por ordenador. La fidelidad a la
realidad es tal que el espectador no puede mas que sobrecogerse ante algunas
situaciones, creyendo que ocurre de verdad porque en ningún momento se le
escapa un “vaya fantasmada”.
Decir brillante sería quedarme corto ante lo que ha
conseguido Iñárritu en términos de lenguaje cinéfilo. Antes de la media hora
del film llega el momento estelar, que es el ataque de una osa intentando
proteger a los oseznos. Absolutamente bestial, metiéndonos de lleno entre
Leonardo y la osa y recibiendo cada zarpazo como si fuera propio. En pleno
rodaje, comenzó a hacerse grande en Internet el bulo de que Di Caprio iba a ser
violado por un oso. Tuvieron que salir a desmentirlo y todo. Bien, Dicaprio no
es violado, pero la “tunda” que le mete el animal va a pasar a los anales de la
historia por su veracidad y salvajada. La escena parece real, sin excederse en
ningún momento y con la suficiente mesura para que creamos que realmente eso no
está preparado y que DiCaprio salió vivo de milagro. Cuanto mas contenida es la
escena, mas real resulta.
En cualquier caso, tampoco quiero dejar la sensación de que
la película solo vale por la actuación trastornada de DiCaprio o la técnica de
Iñarritu. El argumento de la venganza no es nuevo, pero el enfoque podría haber
sido firmado por el mismísimo Quentin Tarantino, que de hecho es una de sus
grandes temáticas. Por otro lado, no solo la escena del Oso es destacable, si
no que el film guarda alguna que otra sorpresa mas que queda, como mínimo, al
mismo nivel de estremecimiento o impacto emocional. Por otro lado, creo que uno
de los grandes logros del metraje (que por cierto dura dos horas y media) es
sumergir al espectador en la historia y en los sucesos simplemente planteando
situaciones interesantes, sin hacer alardes de magnificencia ni abusando de una
narrativa cargante a base de textos, conversaciones interminables o pajas
mentales profundas y filosóficas.
De hecho, no creo que el objetivo de la película sea
resultar inspiradora o tocar fibras dentro de tu corazón. Es una epopeya arisca,
sucia e implacable que combina el cine de Terrence Malick con el de Michael Bay.
Ahí es nada. Ya consiguió algo parecido Mel Gibson con Apocalypto. Iñarritu ha
convertido ese concepto en una obra, que es maestra, además de ser imprescindible...
SINOPSIS
En 1820, un hombre que vive en las montañas resulta herido
de muerte por el ataque de un oso. Viendo que nada pueden hacer por él, sus
compañeros lo abandonan en el bosque. Pero sorprendentemente se repone de sus
heridas y trata de vengarse de quienes lo abandonaron a su suerte. El film está
basado en un personaje histórico, Hugh Glass, trampero y explorador de finales
del siglo XIX, en el que se inspiró Michael Punke para escribir la novela.

La tenía pendiente y... me he llevado otra decepción particular con el cine de Iñárritu. Esta es mi impresión personal:
ResponderEliminarLa primera hora del metraje es magnífica. Grandes planos, buen ritmo, y una gran puesta en escena de lo que es el salvaje oeste desde un prisma mucho más realista del habitual. Y por supuesto, la escena del oso. Esa hora no quitas la vista de la pantalla ni por un segundo. Es magistral.
El problema es que después queda hora y media, que se dice pronto, en lo que yo he denominado como "los wallpapers del renacido". No hay nada, absolutamente nada en esa hora y media restante. Excepto muchos planos muy bonitos, dignos de tenerlos en el escritorio como "wallpapers". No logro impregnarme del tormento y sed de venganza del amigo DiCaprio. No me llega. No me transmite nada.
Me aburre y me desespera. He realizado el que sería el segundo esfuerzo titánico por intentar ver qué es lo que ve la gente en el cine del señor Iñárritu. Y no lo entiendo. No sé que es lo que tiene de especial. Me parece un director muy normalito, que parece saber hacer cuatro truquitos con la fotografía, que le salen muy bien, eso se lo reconozco, pero poco más.
No creo que vuelva a ver una película más de este señor. Me siento como engañado por segunda vez. Dicen que cuando te engañan una vez, es culpa de quien te engaña. Y que cuando el mismo te engaña por segunda vez, la culpa es tuya. En efecto, lo admito. La culpa ha sido mía.
Lamento que no te haya gustado.
ResponderEliminarYo puedo decir que la he visto dos veces (en V.O y doblada) y ambas ocasiones las he disfrutado por igual. Debe ser que venía del cine de Terrence Malick (El árbol de la vida) y Tarkovsky (STALKER) y esta se me ha hecho bastante mas llevadera. Una de esas veces, incluso, me puse a verla a la una de la madrugada y aguanté jaja. Será porque nunca me la plantee como un thriller o una película palomitera.
En cambio, si te puedo reconocer que la película dura quizás un pelín mas de lo debido…
Intento ir mentalizado, en serio. Esta vez me he fiado mucho de tu post como principal referencia, y me he preparado mentalmente a conciencia para ver esta película. Hasta he esperado pacientemente a que estuviera en calidad Blu-Ray y todo, para verla en condiciones.
ResponderEliminarSé de antemano que lo que voy a ver no es un blockbuster del montón. Quisiera disfrutar como lo haceis muchos de este tipo de películas pero, sinceramente, hay algunas que no alcanzo a comprender su éxito.
Sea como fuere, lo que no perdono a una película es el aburrimiento. El primer punto indispensable es que entretenga, sea el género que sea. Vengo de ver Take Shelter, antes de ver El Renacido y, con un ritmo muy pausado también, se me ha hecho mucho más ameno. Es más, me parece una peli muy interesante (Take Shelter).
A pesar de todo, la primera hora de El Renacido, me ha parecido, como dije antes, magistral. Al menos me quedo con algo positivo esta vez :P