Superada la primera misión, y con la desorientación inicial
y habitual de los nuevos juegos, empezamos a trastear con los menús. Nos damos
cuenta de el mapa disponible es extensísimo. Tenemos disponibles, además de las
ciudades mas representativas de EE.UU, toda la red de carretera que las conecta
entre sí, del océano atlántico al pacífico. Las ciudades sí que son
representaciones reales, pero la red de caminos nacional dudamos de que tenga
el mismo rigor en cuanto a diseño. En cualquier caso jamás se había visto un
mapa tan extenso en un juego de coches y eso es algo que ya hace especial a
“The Crew”. Llegar de una punta del mapa a otra nos llevará un buen rato, pero
no hemos podido comprobarlo en esta versión. De todos modos, también podremos
utilizar aeropuertos para desplazarnos por el mapa o ir directamente a las
pruebas que nos interesen marcándolas previamente.
Superado el shock inicial, nos daremos cuenta que The Crew
es como un sandbox al uso con fuerte componente RPG. Esa filosofía de mundo
abierto no es nueva, ya que otros juegos como “Burnout Paradise” o incluso
algunos “Need for speed” se han aprovechado de las mecánicas del modo libre.
Sin embargo, “The Crew” le da una vuelta de tuerca a ese concepto y adapta la
conducción a los clichés típicos de un sandbox clásico. No existen solo los objetivos
principales. Las misiones secundarias, los eventos aleatorios, los retos y los
objetos para localizar a lo largo del mapa dejan bastante claro que esa mezcla
de subgéneros conformarán el grueso del juego. Pero no es simplemente eso lo
que le confiere al Juego ese “halo” de mundo persistente, si no también la
sensación de mundo vivo, con coches circulando, camiones descargando mientras
trabajan y personas paseando por la calle, aunque en menor medida, dan cohesión
a todo ese conjunto. The Crew es, ni mas ni menos, un GTA del que no podremos
bajarnos del coche.
Se ha incluido también un sistema de evolución por niveles
similar al que podríamos encontrarnos en un Skyrim, o un Fallout. Conseguir
mejoras, superar retos y ganar carreras hará que ganemos puntos de experiencia
y eso nos dará acceso a nuevos niveles con coches y mejoras nuevas. Hay
infinidad de maneras de ganar experiencia dados que el inmenso mapa se
encuentra lleno de actividades para realizar, algunas fijas y otras aleatorias.
La personalización de nuestro garaje tendrá también especial importancia, y es
aquí donde el juego pasa a convertirse en una especie de Need For Speed
Underground. Si el abanico de coches ya es amplio, las mejoras mecánicas y las
variantes visuales de tuneo harán que nuestro coche sea único. No se ha
escatimado tampoco nada en este sentido, mas bien todo lo contrario.
Como hemos dicho, en The Crew hay muchos subgéneros que
parecían imposibles de combinar en un juego de carreras, pero el resultado es
ciertamente gratificante y único. Hay tanto por hacer y tanta variedad de
actividades (no todo se trata de correr), que no cabe lugar para el
aburrimiento. Si no nos gustan las pruebas de velocidad, siempre podemos hacer
pruebas de slalom o intentar derribar otro vehículo a lo Destruction derby, por
poner algunos ejemplos. Además, se suma el componente social para hacer clanes
y correr contra otros usuarios en vez de contra coches manejados por la IA. El
resto de usuarios, simplemente andarán por el mapa haciendo sus propias misiones
hasta que algún usuario de la misma sesión lance un reto cooperativo. Lo cierto
es que esta función fallaba bastante así que no hemos podido profundizar en
demasiado en este tema. Lo que está claro es que una conexión online va a ser
bastante influyente dentro de la oferta global del juego.
También tenemos que destacar esa presencia de espíritu
“Driver” que se respira en todos los rincones del juego. Ya hemos dicho que el
control del coche es un tanto “escurridizo”, así que la diversión no se concentra
en el hecho de ir rápido y tener buenos reflejos, si no en lo divertido que
resulta manejar un coche con unas físicas tan exageradas. Precisamente era en
este aspecto donde la saga “Driver” concentraba su atractivo y “The Crew” es un
poco mas de lo mismo. Aunque los diferentes tipos de coche exageren mas o menos
esa circunstancia, todos tienen esa especie de control de coche de los años
setenta que hemos visto en series como “Starsky y Hutch”. Además, la narrativa
parece ser un componente tan importante como en la saga citada. Hay mucha
escena CG, mucha videollamada y mucha conversación que permite profundizar en
la historia, además de un buen abanico de
personajes carismáticos. En este sentido conecta enseguida con el
jugador, amén del hecho de que el juego viene con un doblaje perfecto a nuestro
idioma.
Sin embargo, no todo en The Crew nos ha abrumado. A nivel
técnico el juego sufre las aspiraciones de un mapa de semejante tamaño. No hay
nada que sorprenda, al margen de la cantidad de elementos y los tiempos de
carga, que son bastante llevaderos teniendo el juego instalado en el disco
duro. De todos modos, creemos que “The Crew” va a apostar principalmente por su
oferta jugable y no por su nivel técnico. Lo consideramos todo un acierto ya
que tiene el suficiente potencial para ser un título divertido, con muchísimas
posibilidades, muchísima variedad y sobretodo muchísima diversión, de esa que
apela al “cinco minutos mas y lo dejo” y cuando quieres darte cuenta llevas dos
horas aguantándote el pis. The Crew es diferente, mas informal de lo que
estamos acostumbrados pero con la seriedad suficiente como para no tener la
sensación de estar perdiendo el tiempo. Mas vale seguirle la pista...




No hay comentarios:
Publicar un comentario