A veces es inevitable mirar hacia atrás para hacer memoria
sobre algunos de los juegos que han pasado por nuestras vidas. Juegos que pese a que quizás no fuesen los mejores del mundo, los disfrutábamos como si lo
fueran, probablemente, porque serían los únicos que teníamos en aquel momento.
Esos juegos han envejecido de mejor o peor manera, pero lo que nunca envejecerá
será la sensación de estar jugándolos. Sensación que solo es capaz de evocarse
en el recuerdo porque jamás se nos volvió a dar un motivo para seguir
disfrutando de su esencia.
Las cosas antes eran diferentes. Lo normal era sacar un
juego sin planear de antemano una segunda parte, bien fuera porque la propuesta
era nueva y era imposible prever su aceptación entre los jugadores, o bien
porque la compañía que lo hacía ni siquiera tenía la seguridad de seguir “en
pie” cuando pasasen unos pocos meses, o en algunos casos semanas. Hoy, en la
mayoría de las ocasiones, ya es posible saber si un juego va a ser un éxito de
ventas o no incluso antes de su lanzamiento. Y si no que se lo digan al”Destiny”…
Sería fácil decir que me gustaría ver secuelas de cualquiera
de los juegos de Fumito Ueda o una segunda parte de Heavy Rain, pero no van por
ahí los tiros. Hay obras que deben quedarse como están porque se concibieron
como obras únicas y así han de quedarse por muy buenos juegos que nos
parecieran. Precisamente es ahí donde radica su especialidad. Nadie espera ver
una Gioconda versión 2.0 ni una precuela de las meninas de Velázquez, en
versión bebes. Sin embargo, hay juegos que cumplían todos los requisitos para
darles continuación y a pesar de todo nunca ha sido así.
Era un juego de conducción desarrollado por Konami en el año
2005 y llamado a ser la competencia directa de los Gran Turismos y los Tocas de
la época. De hecho, si miráis los screens hay que fijarse en los HUD’s para
diferenciarlo de la saga de Yamauchi. Lo tenía todo, buenos gráficos (para ser
Playstation 2), un buen número de coches y circuitos varios y variados. Además,
se puso especial atención en las físicas y el control era bastante exigente,
mas incluso que en la saga GT. Lógicamente tenía sus imperfecciones pero era un
título serio, quizás hasta demasiado para ser una nueva franquicia.
Desgraciadamente nunca cogió vuelo y solo se atrevieron con un entrega. Konami
ha hecho muchas chorradas en las últimas décadas, y mas concretamente en los
últimos meses…
Fue un juego de estrategia tipo RTS que se lanzó en el año
97 con gran acogida por parte de público y crítica. En teoría forma parte de la
saga “Battle Isle” (Incubation sería la cuarta entrega) pero tiene tan poco que
ver con ella que hasta lleva otro nombre y se concibió independientemente, con
otro entorno, otro motor gráfico en 3D y un universo completamente único, mas
acorde a la saga Alien. Después no sacaron mas así que podría considerarse como
otro juego sin secuela. Probablemente sea el único juego (además del sonic de
Game Gear) que he podido llegar a pasarme hasta mas de 10 veces. Además, los
archivos de ordenador eran modificables y podrías ponerle tus propias voces a
los soldados. Fue el pionero en este tipo de estrategia de acción y la
referencia de otros juegazos posteriores como XCOM.
Todavía hoy me resulta increíble pensar que este juego no
tenga una secuela. Fue el primer juego donde el nivel de destrucción era
prácticamente total y donde el homenaje al casquillo vacio y las explosiones
era evidente. Se trataba de una propuesta básica y directa, tan directa como la
trayectoria de las balas que se gastaban en el juego. Desenfadado y divertido
como él solo, no buscaba una experiencia profunda, pero si un rato para
descargar adrenalina en el que no teníamos que preocuparnos por la munición.
Era un videojuego anti-stress. De hecho, cuando superábamos el modo campaña, un
contador nos avisaba de cuantas balas habíamos disparado en el juego. Lo
recuerdo como un juego con buenos gráficos. Me da lástima pensar que es lo que
podrían hacer los chicos de Criterion con el hardware de ahora. Si, he dicho
Criterion, y es que este FPS sería a los shooters algo así como la equivalencia
del Burnout a los juegos de conducción.
Es el videojuego con el que nos “colaban” la Playstation 3
el día de su lanzamiento. Fue el primer hack n’ slash de la consola y durante
los primeros meses uno de sus mejores juegos. Era simple pero divertido,
visualmente muy potente y tenía una protagonista (Nariko) con suficiente
carisma y buena presencia como para tener muchas cosas que decir en posibles
secuelas. Lamentablemente fallaba en algunas mecánicas y probablemente no
supieron darle el enfoque adecuado para acabar siendo un superventas. Sin embargo,
hoy todavía albergo esperanzas de que Sony le dé continuidad algún día.
Potencial desde luego tiene.
El Gran Turismo de las motos, literalmente, ya que también
fue desarrollado por Polyphony Digital. El planteamiento era exacto al del
juego de coches solo que esta vez se corría con motos de calle. Una especie de
planteamiento superbikes que no tenía mucha competencia en el género ya que la
mayoría apostaba por la filosofía Moto GP. Quizás lo mas parecido era el
“Superbikes” de Milestone pero Tourist Trophy era mas completo y sofisticado,
como la saga de la que había surgido. Lamentablemente, los aficionados a las
motos de calle no tienen mucho donde elegir y este título, que debería haberse
convertido en saga, podría haber llenado ese hueco vacio. En la última
generación de consolas acaban de lanzar “DriveClub Bikes”, pero tiene mas pinta
de expansión que de título independiente. Antaño lo mas parecido era el Manx TT
de SegaSaturn, que misteriosamente tampoco tuvo nunca una secuela. La apuesta
por esta disciplina nunca ha sido demasiado alta entre los publishers…
Se trata de uno de esos extraños casos en los que un juego
sobresaliente todavía no ha anunciado sucesor. Un juego imprescindible de
disfrutar para la generación pasada, con buenos gráficos, buena jugabilidad,
una acción endiablada y una estética muy peculiar similar a la de la película
“Casshern”. Quizás su modo campaña resultó un poco insuficiente y el hecho de
que Sega fuese la que produjo el título hayan jugado un poco bastante en su
contra, pero aptitudes tiene para ser rescatado y darle continuidad. Todavía
tenía margen de mejora y cosas que podrían incluirse en una segunda parte, como
un modo multijugador online. Veremos que pasa con esta franquicia de aquí a un
tiempo…
Me quedan muchos en el tintero, como Prey o Beyond God & Evil, pero como son títulos que en algún momento han tenido en proyecto (y algunos todavía están en esa fase) una posible secuela, he preferido no mencionarlos. Los juegos incluidos aquí son títulos que hasta el día de hoy nunca se han planteado como saga o nunca han anunciado una posible segunda parte, al menos de momento. Ya se sabe que en el mundillo de los videojuegos nunca se sabe. Mañana mismo podría aparecer alguien anunciando secuelas para la mitad de los juegos mencionados aquí y tendría que comerme mis palabras. Como he dicho al principio, no estamos viviendo una época de extrema elocuencia y lo fácil es mirar hacia atrás para coger ideas o hacer remakes. Ya lo hace el cine así que porqué no los videojuegos. La esperanza es lo último que se pierde.
Y a ti, ¿Qué juegos te gustaría ver secuelizados?





















Buenísimo TOP. En mi opinión, de esos juegos, hay algunos que veo lógico que no tengan secuela. Brutal Legend no fue para tanto. Fue un poco "meh...". Quizás yo tenía expectativas que no llegó a mostrar. Y sobre Sunset Riders... al ser un arcade, pues en aquella época no se planteaban las secuelas con tanto ímpetu como hoy día, aunque sí que estaría muy interesante una actualización a los tiempos que corren.
ResponderEliminarVoy algo más allá: hay juegos que igual no querríamos (o será que yo no quiero) secuelas. Vanquish a mi me pareció un juegazo descomunal. Otros como Black, también fueron buenísimos. Y Enthusia!! Ya ni me acordaba. Un simulador bastante bueno con el que pasé muchas horas. Bastante más disfrutable que Gran Turismo para mi. Pero ¿De verdad le sentarían bien unas secuelas?.
Quiero decir que, por otra parte, los hace más interesantes el hecho de que no tengan secuelas. Los hace únicos. No estarían mal secuelas, también, para juegos como Singularity, un FPS que a mí me gustó bastante y que creo que está injustamente infravalorado. Lo mismo aplicaría a Bulletstorm, Perfect Dark Zero, o a cosas algo más particulares como Asuras´s Wrath. Pero creo que es mejor quedarlos como están, que esto de las segundas partes a veces quedan como estas:
Blaster Master de NES es una obra maestra. Su secuela es un horror. Super Mario Bros 2 es el peor de los Marios. Dungeon Keeper es apoteósico: el 2 es una broma. Metal Gear Solid 2 y nuestro amigo Raiden... jaja. Por eso digo que, secuelas sí, pero no sé yo si siempre sería lo ideal.
PD: Operación Swordfish en la portada del post... y en la escena oportuna xD.