La pregunta es “como cojones pudo ocurrir realmente todo aquello”. Y la respuesta es forzada, vaga, indeterminada, una de esas que te dejan cara de tonto por la incapacidad de encontrar una solución al dilema. En un arrebato post-fílmico, solo puedo justificar lo que ocurrió hace diez años (2004) como una prueba evidente de que, si se junta la malicia, la estupidez y la complacencia humana, pueden darse sucesos capaces de cuestionarnos si realmente hay un trazo que desdibuje las diferencias entre la ficción y la realidad mas incoherente.
Igual de estúpido e incoherente me quedaría este post si no os pusiese en situación. Hace unos años y en la mayor fábrica de vergüenzas humanas que existe en el mundo (EE.UU), se dieron una serie de bromas telefónicas realizadas a restaurantes de comida rápida a lo largo de todo el país. Fueron ni mas ni menos que 70 llamadas en 30 estados diferentes. Para no hacer propaganda, diré que la mayor concentración de llamadas se dieron en una cadena de hamburgueserías famosa…. vamos a llamarla ”Mc Rata”, que fue donde realmente se dio el suceso mas inverosímil y bochornoso de todos. De lo que va todo esto vamos…
El caso mas célebre, por llamarlo de alguna manera, de este
“bromista” telefónico se dio en un restaurante en el que, tras convencer a la
encargada de llevar a la supuesta ladrona a la trastienda, esta consiguió
desnudar a su propia dependienta para hacerle un cacheo COMPLETO. Pero la cosa
no acabó ahí, lo que comenzó siendo una broma telefónica acabó en una violación
en toda regla por parte del novio de la encargada, que acabó quedándose a solas
con la dependienta mientras el supuesto policía le daba órdenes sobre lo que
debía hacer, ronda de azotes incluida. ¿Y como ocurrió todo esto?, gracias a un
cúmulo de desgraciadas coincidencias entre gente altamente manipulable y una
persona sin escrúpulos, con un alto poder de sugestión y, para que negarlo, con
una labia que ya la querría para si “el pequeño Nicolás”. El caso, como decía,
es verídico. Y hay artículos en internet y wikipedia e incluso videos de la
noticia en youtube con escenas reales de las cámaras de seguridad del
restaurante. La víctima ha tenido que acudir a terapia durante todo este
tiempo, y tanto el bromista telefónico como el violador sugestionado han
acabado pasando unos cuantos años en la cárcel.
Lamento profundamente este suceso, pero celebro la absoluta
dignidad y la veracidad con la que Craig Zobel ha conseguido llevar esta
historia al cine con un resultado tan perturbador, sin exagerar ni variar
apenas los sucesos reales. Y todo ello sin violencia, sin sexo explicito ni
sangre, con un enfoque extremadamente austero que demuestra cuanto se puede
hacer con poco presupuesto y prácticamente una sola localización. Y es
precisamente ese halo de seriedad que desprende el film lo que, por un lado, hace
que el espectador no se cuestione continuamente si esto ocurrió de verdad o no
y, por otro lado, que la película no se convierta, simplemente, en material
para fanáticos del porno mas desequilibrado. De hecho, muestra prácticamente nada
y cuando lo hace invoca en el espectador una fuerte sensación de vouyerismo
culpable nada agradable.
La primera reacción ante tan extraordinaria sucesión de
eventos y la que prácticamente no varía durante el film es la de incredulidad.
Pero creo que es importante centrarse en los hechos ocurridos en los minutos
anteriores a que comience todo el lío y que ayudarán a entender, en parte, el
criterio que mas tarde empujaría a los personajes con mas peso del relato a
actuar como lo hicieron: un restaurante que no da abasto, una encargada con
baja autoestima y ganas de recibir un cumplido que tiene envidia de una
dependienta mucho mas joven y sexy, una dependiente insegura, manipulable e
inocente, un tío con unas copas de mas y, por encima de todo, la creencia de
que nadie puede llevar una broma tan lejos y que la ley está por encima de
todo, incluso de la sensatez. Se tratan de un conjunto de circunstancias que el
bromista sabe sacar partido para acabar consiguiendo lo que quiere.
Espeluznante.
Pero sobre todos los aspectos narrativos del film y la
certeza de que la historia es real, lo verdaderamente preocupante e interesante
es la cantidad de preguntas que surgen a raíz de estos sucesos. Se puede llevar
Compliance tan lejos como se quiera y podemos hacer una disección falsamente
sencilla, pero creo que hay un tema central sobre el que ramificaría cualquier
tipo de reflexión posterior que pudiésemos hacer. Compliance no solo habla de
nuestra docilidad frente a un poder establecido, ya sea institucional, político
o laboral, si no también de cuan lejos podríamos llegar nosotros mismos si nos brindan
la posibilidad de ejercer ese mismo poder sobre otros. Habla del ciego
cumplimiento (de ahí su nombre, compliance) ante el poder y los mecanismos de
persuasión, que no solo nos obliga a hacer lo que en circunstancias normales no
haríamos, si no que puede empujarnos a hacer aquello que realmente deseábamos,
aprovechándonos de la circunstancia para utilizarlo además como una
justificación moral.
La situación es muy compleja aunque la película sea
aparentemente sencilla. Hay diferentes películas que abordan el tema como
“Dogville” o “El Experimento” (por cierto también basada en hechos reales). Existen,
incluso, estudios realizados sobre soldados nazis de la segunda guerra mundial
que partían de un perfil muy sociable y que sin embargo acabaron cometiendo las
mayores atrocidades de la historia simplemente porque alguien con mas autoridad
le decía que tenía que hacerlo. El experimento de
Milgram habla de todo esto.
Por todo esto y porque la película es profundamente desagradable,
pero terriblemente inteligente, es por lo que considero que “Compliance” es lo
suficientemente digna para inaugurar este apartado de películas Imprescindibles,
que todavía se encontraba vacío. Lamentablemente, he de comunicaros que la película
aún no ha venido doblada a nuestro país, así que si os proponéis verla,
cualquiera que sea el medio, vais a tener que hacerlo leyendo los subtítulos.
Os dejo el tráiler, sin subtitulos…

Bueno, impresionante critica Nasic!!
ResponderEliminarHe tenido que leer un par de veces el comienzo de la critica por que no me creia lo que estaba leyendo...Al principio, tenía dibujada una sonrisa en la boca por el tema de las bromas telefónicas y me estaba imaginando a Bart Simpsons gastándole una a Moe...pero al seguir leyendo me has arrancado la sonrisa de una ostia...
Ya la estoy encargando...