La parte que por definición solemos dar por hecho en la
mayoría de los videojuegos no deportivos es que hay que matar gente, o algo, lo
que sea. Hasta Mario mataba setas y pacman comía fantasmas. El caso es que hay
que eliminar cosas, animales, personas o avatares representando cualquiera de
estas cosas. Matar al fin y al cabo. Matar mola, y cuanto mas original y
sangrienta sea la muerte mejor, pero ¿como encaja esto en la evolución del
medio?
Obviamente hay diferente niveles, pero no hay que negarlo.
Hay escenas en los videojuegos que quedan grabadas en nuestras retinas. Los
desmembramientos de Kratos, las muertes en los Call Of Duty’s, las diferentes
maneras de apuñalar a un enemigo en Killzone, la motosierra del Gears of War. Son
juegos que no solo han vendido millones de copias, si no que encima los
consideramos auténticas joyas dentro del ocio electrónico y que todo el mundo
debería jugar. Son juegos que no serían lo que son si no tuviesen la elevada
carga violenta que llevan implícita en su idea.
A veces, exagerar estas muertes u ofrecernos diferentes
maneras de realizarlas es un plus sumado al juego. Cuanto mas estrambótica sea
la idea mucho mejor. Su representación no solo es completamente inhumana si no
que da a entender que la violencia, en un sentido fuera de contexto, puede ser
una herramienta de mediación ante cualquier conflicto que se plantee dentro del
juego. La muerte y la violencia es la solución. Las justificamos porque forman
parte de las mecánicas y oferta del juego pero mas preocupante, me parece a mí,
es que nos riamos y las encontremos graciosas, como queriéndoles quitar hierro
al asunto. Por otra parte, también creo que las encontramos graciosas por el
nivel ridículamente exagerado con el que se nos representan. La reducción a lo
absurdo puede hacer que te rías hasta del holocausto judío, y bajo ese axioma,
cualquier cosa puede resultar graciosa.
Cada vez se incluyen mas experimentos morales en los
videojuegos que generan cierta polémica, como la escena del aeropuerto en
Modern Warfare 2, la sesión de tortura interactiva de GTA V o los Quick Time
Events en primera persona del God Of War. Cuanto mas explícito y polémico sea
un juego mas se habla de él. Pero hay unos límites, y estos pequeños
experimentos sirven para ver como reacciona el público ante estas situaciones e
ir tanteando el terreno.
No quiero entrar a debatir sobre la necesariedad, o no, de
incluir este tipo de elementos pero ¿qué pasará en el futuro? El avance de la
tecnología resulta imparable y pronto, por no decir en la próxima generación de
consolas, tendremos en casa hardware capaz de mover gráficos casi
fotorrealistas y en tiempo real. ¿Cómo afrontaremos entonces estas situaciones?
¿Cómo se sentirá el jugador al mutilar a un enemigo que parezca real? ¿Se
mostrará la sangre en verde fosforito como medida disimuladora? ¿Se mostrará si
quiera la sangre? Hay muchas preguntas sin respuesta ¿Se seguirán manteniendo
los gráficos caricaturescos para evitar, precisamente, esta circunstancia? ¿O
se rebajará el nivel de violencia para no traumatizar a los jugadores? ¿Habría
que readaptar el sistema de calificación por edades? e incluso, ¿habría que
calificar algunos juegos como pornográficos para limitarlos exclusivamente a
los mayores de 18 años y no simplemente “no recomendarlos”? ¿Surgirán nuevos
géneros basados exclusivamente en el gore interactivo?
Ninguno de los experimentos puestos antes como ejemplo tiene
cabida en un entorno realista, eso lo tengo bastante claro. Lo que si tengo
claro es que el nivel de violencia explícita que tienen algunos videojuegos de
hoy día sería asqueroso de mostrarse con gráficos fotorealistas. Matar cosas
(gente) en un videojuego no es lo mismo que hacerlo en la vida real, pero cada
vez lo parece mas, y en ese punto no creo que la violencia tal y como la
conocemos hoy tenga mucho futuro…



Más que la violencia, habría que plantearse también qué es el concepto más interesante hacia el jugador. Vengo precisamente de acabarme Sombras de Mordor, un juego que me ha enganchado un montón de horas. Y básicamente lo que hacía era matar y matar orcos. Creo que he llegado a hacer más de 200 asesinatos en un sólo combate.
ResponderEliminarMe viene al pelo este ejemplo. Lo que engancha, además de matar de manera espectacular a centenares de orcos, es que puedes "jugar" con su jerarquía. Podemos poseerlos, que luchen a nuestro lado y hacer traiciones entre ellos, asesinatos, quitar puestos de poder (como si fueran golpes de estado)... Tan violento como divertido.
Por eso me cuesta mucho creer que la violencia en los juegos se esfume algún día. Hace 25 años se decía que los juegos 2D no tenían futuro. Que se lo digan a los del Candy Crush. Otra cosa es que juegos con gran cantidad de gore cada vez sean más impactantes con los nuevos gráficos. Pero vamos, el gore lleva décadas instalado en el cine, y aquí no pasa nada.
Recordemos casos como Mortal Kombat, Carmageddon o Manhunt. Imagínate esos juegos con la calida gráfica al estilo visual de juegos como los de David Cage. Eso va a llegar de alguna manera u otra. Y nos impactará mucho, seguro. Y polémica habrá seguro. Sólamente tenemos que tener claro que, por muy realistas que sean, sólo son juegos.
Yo tampoco creo que el nivel de gore sea rebajado, pero si apuesto por algunas de las soluciones que he planteado, o se caricaturizan los gráficos para poder mantener el nivel de sangre, o se recalifican los juegos como pornográficos, exclusivamente para mayores de 18 años.
ResponderEliminarTampoco creo que sea el mismo caso que en el cine. Una cosa es verlo, y otra cosa muy distinta es ser sujeto activo (y responsable) de una mutilación, por mucho que sea a través de una pantalla. No me imagino un Dead Island machacando cabezas de gente fotorealistica y con acceso legal a todos los públicos, la verdad… y si algún día lo vemos es que nos hemos vuelto completamente majaras…
Otro apunte significativo. El sistema PEGI esta readaptándose para recalificar algunos juegos que podrían jugarse en Oculus Rift o Project Morpheus. Es decir, juegos de terror habituales que en modo “normal” podrían tener cierta calificación, van a ser mas restrictivos si se juegan por realidad virtual, por la inmersión que eso podría suponer.
ResponderEliminarLo cual me hace mas aun creer que en algun momento algunos juegos van a ser considerados pornográficos. Imagínate si juntas un Dead Island con gráficos fotorealistas y la Realidad Virtual…. Sería como tomar clases de cómo convertirse en un maniaco homicida…. ;P