[REVIEW] Call Of Duty; Black Ops 3

martes

Call OF Duty ya no es simplemente un videojuego. Call Of Duty es, a estas alturas, un fenómeno mundial que publicitan hasta los ángeles de Victoria Secret. En su primera semana de mercado, ha conseguido recaudar mas dinero que con la última entrega  de Jurassic Park, así que no es mas que la confirmación de lo que ya se sabía. Call of Duty es un producto de masas que gusta tanto a jugadores de toda la vida como a recién iniciados, tanto a mayores como a niños, tanto a hombres como a mujeres. Como dormir, comer, o el Wi-Fi gratuito…

Hubo un tiempo, no hace mucho, en el que era fácil sentirse un gran fan de la serie Call Of Duty. Cuando las entregas de la serie no eran anuales, la gente esperaba ansiosa cada lanzamiento con verdadero entusiasmo, pero entonces sucedió algo. La serie cambió a un modelo de entrega anual. No estaba mal al principio, pero a medida que se publicaban mas y mas títulos, se le iba apagando su estrella porque la experiencia de juego iba decreciendo. La serie, que en su día se presentaba siempre innovadora, comenzó a retorcerse sobre sus propias ideas perdiendo su capacidad de sorpresa y no siempre los nuevos títulos eran mejores que los anteriores. El amor por la saga comenzaba a decaer, todo lo contrario de lo que ocurría con su éxito y su volumen de ventas. El bombo que se le daba a cada entrega se traducía casi en cierta presión social por jugar a un juego al que todo el mundo jugaba, pero no dejaban ser las mismas propuestas de siempre planteadas en diferentes situaciones. Eso fue antes de Advanced Warfare, que influenciado por títulos de éxito como Titanfall intentó marcar un nuevo rumbo en la saga, y lo cierto es que ese cambio le sentó extremadamente bien. Black Ops 3 no es mas que la confirmación de ese hecho, y a pesar de mantener algunas de sus fórmulas que ya todos somos capaces de identificar, añade mucho mas, sintiéndose como el gran paso hacia delante para la serie desde hace mucho tiempo.

Al igual que en las últimas entregas, Black Ops 3 basa gran parte de su atractivo jugable en la acción y en el uso de gadget tecnológicos que esta vez nos llevan mas aún a un entorno futurista. La diferencia ahora es que el uso futurista de sus posibilidades no se reduce a los momentos puntuales en los que los usamos, si no que se extiende a todos los rincones del juego. Las mecánicas jugables cambian cuando en su gameplay se integran elementos como la IA, el control mental, los robots y los soldados mejorados y las técnicas de parkour heredadas del Prince of Persia o el Assasins Creed. El marco argumental hará que nos convirtamos en una especie de cyborgs mitad hombres mitad máquinas (mas incluso que en Advanced Warfare) que es lo que precisamente consigue darle sentido a todas sus posibilidades.
La mayor novedad dentro del juego es que ofrece una nueva manera de jugar con el nuevo sistema de movimientos. Puede parecer similar al de la entrega Advanced Warfare pero esta vez las mecánicas resultan mas orgánicas y mejor integradas dentro de su esquema de juego. Es la evolución de lo que en parte pudimos ver en la entrega anterior. Si AW nos permitía cierta verticalidad de movimientos, Black Ops 3 nos ofrece no solo esa verticalidad, si no también mas cosas, como la posibilidad de desplazarnos por paredes o hacer saltos dobles, por ejemplo. El sistema de “free run” está tan bien integrado que hasta tiene su propio modo de juego contrarreloj al estilo del Mirror’s Edge. Todo funciona bastante suave, y el hecho de que todos estos movimientos puedan realizarse mientras realizas tiroteos hacen que el juego sea mucho mas emocionante sin recurrir a otras técnicas mas artificiales y automáticas, que es a lo que nos tiene acostumbrada la saga.

Como cyborgs que somos, también disponemos de un sistema neurológico llamado IND (Direct Neural Interface) que nos permitirá, entre otras cosas, manipular máquinas que tengamos alrededor. Podemos hackear y controlar una torreta del fondo del escenario como en “Sindicate”, sobrecargar drones, lanzar avisperos nanotecnológicos e incluso localizar enemigos o mapear el terreno identificando las zonas mas peligrosas, y todo ello en tiempo real. Toda la información que nosotros activemos en este sentido se transmitirá automáticamente a nuestros compañeros de pelotón. En realidad, no son mecánicas de juego principales, son posibilidades basadas en perfiles de juego alternativos que elegimos antes de cada misión y que dilatan las posibilidades de este juego de tiros enormemente. En este sentido es, probablemente, la entrega que mas amplía su visión de combate en cuanto a variantes ya que nos permiten diferentes maneras de jugar dependiendo de nuestro estilo, pero siempre respetando que los jugadores queramos combatir a la antigua usanza. Lo destacable es que siempre hay mas de una alternativa de acción aunque nos encontremos acorralados, lo cual es relativamente raro en los First Person de disparos.

Esta vez también podemos compartir el modo campaña con otros amigos (hasta cuatro) ya sea mediante online o a pantalla partida. Es un plus, especialmente para no tener que intercambiarse el mando cuando tienes un grupo de amigos de visita en casa. Con todos estos añadidos, los escenarios ha sido readaptados para sacar partido a todas sus posibilidades. Hay numerosos caminos para llegar al mismo sitio y en general se sienten mas amplios para que no se apelotonen nuestros personajes, otorgando muchas maneras de planificar como vas a acabar con los enemigos. La mayoría de los mapas podrían pasar tranquilamente por mapas del multijugador de lo “ratoneras” que pueden llegar a ser. Por otro lado, y dadas sus posibilidades de parkour, el cambio a la amplitud y el diseño urbano era bastante obligado ya que hay de otro modo habría sido imposible sacarles partido, aunque también es cierto que donde mas se nota este enfoque es en las partidas online.
Sin embargo, de cara al modo historia, la trama no está exenta de problemas. Para empezar, la IA da bastantes problemas y los personajes son excesivamente planos. Nunca conseguí entender completamente a nadie, a ningún personaje, ni tan si quiera sus motivaciones personales. El guión es bastante mejorable y la historia en ningún momento llega a enganchar del todo. Lo cierto es que es un poco liosa y al final utilizamos las cinemáticas para descansar los pulgares mas que para entender que coño hacemos aquí y porqué. Como complemento al modo historia tenemos dos modos de zombies. Si, dos. Uno viene integrado dentro del modo campaña y se trata de un juego en vista cenital (casi siempre) que permite acabar con zombies en entornos cuadriláteros y una vez superadas las oleadas ir abriendo camino a otras zonas. No está mal, sobre todo si jugamos en grupo, pero el modo zombies verdaderamente estrella es el de estilo clásico, que se juega como en las entregas anteriores. No hay mucho mas que decir mas allá de que, como alternativa al resto, es un modo sumamente interesante de jugar. Además, solo en estos modos podremos disfrutar de la colaboración de actores reales como Jeff Goldblum o Ron Perlman, que han prestado sus caras para estar en este juego.

A pesar de todo lo dicho, sabemos que si la gente compra Call of Duty lo hace por su modo multijugador. Afortunadamente para ellos, van a tener aquí muchos motivos para “perder el tiempo”. Dispone de 12 mapas, 17 modos de juego y una forma muy compleja e inteligente de personalizar los personajes que parece dar pistas sobre el rumbo que va a seguir este modo en la saga. La mayor novedad es que tendremos un total de 10 especialistas con algún tipo de poder exclusivo propio de su clase. El Gorrión, por ejemplo, viene equipado con un arco y una flecha que puede matar a los enemigos de un solo golpe.  Los demás personajes permiten hacer cosas similares pero en general todo se reduce a ser mas rápido y eficaces acabando con los enemigos. Lo mejor de todo es que todos los personajes tienen pequeñas historias de fondo, así como sus propias burlas o cosas que gritan en el campo de batalla, consiguiendo así que cada personaje sea único y tenga cierta personalidad.

Es cierto que la inclusión de especialistas y las nuevas maneras de moverse puede dejar el gesto torcido a los jugadores mas tradiciones, pero si le dan una oportunidad y le dedican el tiempo suficiente, podrán comprobar que las partidas online son mas frescas y potencialmente muy divertidas. Como ya hemos dicho, los mapas están construidos para facilitar las nuevas maneras de moverse, y es importante tener claro eso para aceptarlo cuanto antes y no frustrarse. Ahora existen muchas mas maneras de llegar a cualquier lado y los que sacan partido de esto juegan con bastante ventaja. El modo multijugador es extremadamente completo, y tan configurable que se las arregla para satisfacer todas las necesidades y preferencias de cualquier tipo de jugador. No hay nada que achacarle si te gusta su concepto de juego mas rápido y menos estoico que en Battlefield, hoy por hoy su gran enemigo en cuanto a juego de disparos online.
El secreto de esta entrega es que hay que estar dispuesto a cambiar el chip. Hay mucho de lo viejo pero también mucho de lo nuevo. La saga llevaba estancada tanto tiempo que ha generado vicios en el jugador incondicional, y ahora es fácil sentirse perdido en muchos de sus aspectos. De hecho, en las primeras misiones uno no se entera de nada y acaba superándolas por inercia, preguntándose si esto es un COD o cualquier otra cosa. El planteamiento es mas real y menos automatizado que lo que nos tiene acostumbrados, lo cual es una ventaja para su gameplay pero un inconveniente para el espectáculo. Ya no hay tantas fantasmadas en la que matamos gente desde perspectivas imposibles o sorteamos a la muerte en el último suspiro. Obviamente, algo de eso hay, pero se ha cambiado la fastuosidad visual y los excesos técnicos en favor de la experiencia directa sobre el terreno de combate. Además el juego está lleno de contenido, siendo probablemente la entrega mas rejugable de toda la franquicia. Bajo mi punto de vista, sea mejor o peor, lo cierto es que sería una contradicción pasarse diez años quejándose de jugar una y otra vez al mismo juego y, cuando llega la hora de probar algo diferente, criticarlo precisamente por haberse cambiado de muda. Sencillamente son los mismos cimientos pero con una fachada diferente. La novedad de la propuesta, sin duda, hay que saber valorarla…

1 comentario:

  1. Completado el modo campaña he de decir que es, posiblemente, la mejor campaña de todos los COD. Cierto que es muy difícil empatizar con los personajes pero creo que el final (un final muy bueno a mi parecer, con lo del bosque congelado) cuadra todo. Es más, hay un momento en que ellos mismos admiten no tener ni puta idea (literal) de saber qué hacen allí, pero al final todo cuadra.

    Y toca temas bastante interesantes. Superpoblación mundial, control de masas por implantes tecnológicos por el "bien" de la seguridad, vigilancia de los pensamientos... el guión, sin ser nada especial, es más interesante de lo que parece. Son temas que ya se tratan en la vida real actual de cara a un futuro no muy lejano. La verdad es que me ha sorprendido bastante esta campaña de Black Ops 3. Muy buen trabajo de Treyarch.

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