Call OF Duty ya no es simplemente un videojuego. Call Of
Duty es, a estas alturas, un fenómeno mundial que publicitan hasta los ángeles
de Victoria Secret. En su primera semana de
mercado, ha conseguido recaudar mas dinero que con
la última entrega de Jurassic Park, así que no
es mas que la confirmación de lo que ya se sabía. Call of Duty es un producto
de masas que gusta tanto a jugadores de toda la vida como a recién iniciados,
tanto a mayores como a niños, tanto a hombres como a mujeres. Como dormir,
comer, o el Wi-Fi gratuito…
Al igual que en las últimas entregas, Black Ops 3 basa gran
parte de su atractivo jugable en la acción y en el uso de gadget tecnológicos
que esta vez nos llevan mas aún a un entorno futurista. La diferencia ahora es
que el uso futurista de sus posibilidades no se reduce a los momentos puntuales
en los que los usamos, si no que se extiende a todos los rincones del juego.
Las mecánicas jugables cambian cuando en su gameplay se integran elementos como
la IA, el control mental, los robots y los soldados mejorados y las técnicas de
parkour heredadas del Prince of Persia o el Assasins Creed. El marco argumental
hará que nos convirtamos en una especie de cyborgs mitad hombres mitad máquinas
(mas incluso que en Advanced Warfare) que es lo que precisamente consigue darle
sentido a todas sus posibilidades.
La mayor novedad dentro del juego es que ofrece una nueva
manera de jugar con el nuevo sistema de movimientos. Puede parecer similar al
de la entrega Advanced Warfare pero esta vez las mecánicas resultan mas
orgánicas y mejor integradas dentro de su esquema de juego. Es la evolución de
lo que en parte pudimos ver en la entrega anterior. Si AW nos permitía cierta
verticalidad de movimientos, Black Ops 3 nos ofrece no solo esa verticalidad,
si no también mas cosas, como la posibilidad de desplazarnos por paredes o
hacer saltos dobles, por ejemplo. El sistema de “free run” está tan bien
integrado que hasta tiene su propio modo de juego contrarreloj al estilo del
Mirror’s Edge. Todo funciona bastante suave, y el hecho de que todos estos
movimientos puedan realizarse mientras realizas tiroteos hacen que el juego sea
mucho mas emocionante sin recurrir a otras técnicas mas artificiales y
automáticas, que es a lo que nos tiene acostumbrada la saga.
Como cyborgs que somos, también disponemos de un sistema
neurológico llamado IND (Direct Neural Interface) que nos permitirá, entre
otras cosas, manipular máquinas que tengamos alrededor. Podemos hackear y
controlar una torreta del fondo del escenario como en “Sindicate”, sobrecargar
drones, lanzar avisperos nanotecnológicos e incluso localizar enemigos o mapear
el terreno identificando las zonas mas peligrosas, y todo ello en tiempo real.
Toda la información que nosotros activemos en este sentido se transmitirá
automáticamente a nuestros compañeros de pelotón. En realidad, no son mecánicas
de juego principales, son posibilidades basadas en perfiles de juego
alternativos que elegimos antes de cada misión y que dilatan las posibilidades
de este juego de tiros enormemente. En este sentido es, probablemente, la entrega
que mas amplía su visión de combate en cuanto a variantes ya que nos permiten
diferentes maneras de jugar dependiendo de nuestro estilo, pero siempre
respetando que los jugadores queramos combatir a la antigua usanza. Lo
destacable es que siempre hay mas de una alternativa de acción aunque nos
encontremos acorralados, lo cual es relativamente raro en los First Person de
disparos.
Esta vez también podemos compartir el modo campaña con otros
amigos (hasta cuatro) ya sea mediante online o a pantalla partida. Es un plus,
especialmente para no tener que intercambiarse el mando cuando tienes un grupo
de amigos de visita en casa. Con todos estos añadidos, los escenarios ha sido
readaptados para sacar partido a todas sus posibilidades. Hay numerosos caminos
para llegar al mismo sitio y en general se sienten mas amplios para que no se
apelotonen nuestros personajes, otorgando muchas maneras de planificar como vas
a acabar con los enemigos. La mayoría de los mapas podrían pasar tranquilamente
por mapas del multijugador de lo “ratoneras” que pueden llegar a ser. Por otro
lado, y dadas sus posibilidades de parkour, el cambio a la amplitud y el diseño
urbano era bastante obligado ya que hay de otro modo habría sido imposible
sacarles partido, aunque también es cierto que donde mas se nota este enfoque
es en las partidas online.
Sin embargo, de cara al modo historia, la trama no está
exenta de problemas. Para empezar, la IA da bastantes problemas y los
personajes son excesivamente planos. Nunca conseguí entender completamente a
nadie, a ningún personaje, ni tan si quiera sus motivaciones personales. El
guión es bastante mejorable y la historia en ningún momento llega a enganchar
del todo. Lo cierto es que es un poco liosa y al final utilizamos las
cinemáticas para descansar los pulgares mas que para entender que coño hacemos
aquí y porqué. Como complemento al modo historia tenemos dos modos de zombies.
Si, dos. Uno viene integrado dentro del modo campaña y se trata de un juego en
vista cenital (casi siempre) que permite acabar con zombies en entornos
cuadriláteros y una vez superadas las oleadas ir abriendo camino a otras zonas.
No está mal, sobre todo si jugamos en grupo, pero el modo zombies
verdaderamente estrella es el de estilo clásico, que se juega como en las
entregas anteriores. No hay mucho mas que decir mas allá de que, como
alternativa al resto, es un modo sumamente interesante de jugar. Además, solo
en estos modos podremos disfrutar de la colaboración de actores reales como
Jeff Goldblum o Ron Perlman, que han prestado sus caras para estar en este
juego.
A pesar de todo lo dicho, sabemos que si la gente compra
Call of Duty lo hace por su modo multijugador. Afortunadamente para ellos, van
a tener aquí muchos motivos para “perder el tiempo”. Dispone de 12 mapas, 17
modos de juego y una forma muy compleja e inteligente de personalizar los
personajes que parece dar pistas sobre el rumbo que va a seguir este modo en la
saga. La mayor novedad es que tendremos un total de 10 especialistas con algún
tipo de poder exclusivo propio de su clase. El Gorrión, por ejemplo, viene
equipado con un arco y una flecha que puede matar a los enemigos de un solo
golpe. Los demás personajes permiten
hacer cosas similares pero en general todo se reduce a ser mas rápido y eficaces
acabando con los enemigos. Lo mejor de todo es que todos los personajes tienen
pequeñas historias de fondo, así como sus propias burlas o cosas que gritan en
el campo de batalla, consiguiendo así que cada personaje sea único y tenga
cierta personalidad.
Es cierto que la inclusión de especialistas y las nuevas
maneras de moverse puede dejar el gesto torcido a los jugadores mas
tradiciones, pero si le dan una oportunidad y le dedican el tiempo suficiente,
podrán comprobar que las partidas online son mas frescas y potencialmente muy
divertidas. Como ya hemos dicho, los mapas están construidos para facilitar las
nuevas maneras de moverse, y es importante tener claro eso para aceptarlo
cuanto antes y no frustrarse. Ahora existen muchas mas maneras de llegar a
cualquier lado y los que sacan partido de esto juegan con bastante ventaja. El
modo multijugador es extremadamente completo, y tan configurable que se las
arregla para satisfacer todas las necesidades y preferencias de cualquier tipo
de jugador. No hay nada que achacarle si te gusta su concepto de juego mas
rápido y menos estoico que en Battlefield, hoy por hoy su gran enemigo en
cuanto a juego de disparos online.
El secreto de esta entrega es que hay que estar dispuesto a
cambiar el chip. Hay mucho de lo viejo pero también mucho de lo nuevo. La saga
llevaba estancada tanto tiempo que ha generado vicios en el jugador
incondicional, y ahora es fácil sentirse perdido en muchos de sus aspectos. De
hecho, en las primeras misiones uno no se entera de nada y acaba superándolas
por inercia, preguntándose si esto es un COD o cualquier otra cosa. El
planteamiento es mas real y menos automatizado que lo que nos tiene
acostumbrados, lo cual es una ventaja para su gameplay pero un inconveniente
para el espectáculo. Ya no hay tantas fantasmadas en la que matamos gente desde
perspectivas imposibles o sorteamos a la muerte en el último suspiro.
Obviamente, algo de eso hay, pero se ha cambiado la fastuosidad visual y los
excesos técnicos en favor de la experiencia directa sobre el terreno de
combate. Además el juego está lleno de contenido, siendo probablemente la
entrega mas rejugable de toda la franquicia. Bajo mi punto de vista, sea mejor
o peor, lo cierto es que sería una contradicción pasarse diez años quejándose
de jugar una y otra vez al mismo juego y, cuando llega la hora de probar algo
diferente, criticarlo precisamente por haberse cambiado de muda. Sencillamente
son los mismos cimientos pero con una fachada diferente. La novedad de la
propuesta, sin duda, hay que saber valorarla…




Completado el modo campaña he de decir que es, posiblemente, la mejor campaña de todos los COD. Cierto que es muy difícil empatizar con los personajes pero creo que el final (un final muy bueno a mi parecer, con lo del bosque congelado) cuadra todo. Es más, hay un momento en que ellos mismos admiten no tener ni puta idea (literal) de saber qué hacen allí, pero al final todo cuadra.
ResponderEliminarY toca temas bastante interesantes. Superpoblación mundial, control de masas por implantes tecnológicos por el "bien" de la seguridad, vigilancia de los pensamientos... el guión, sin ser nada especial, es más interesante de lo que parece. Son temas que ya se tratan en la vida real actual de cara a un futuro no muy lejano. La verdad es que me ha sorprendido bastante esta campaña de Black Ops 3. Muy buen trabajo de Treyarch.